El décimosexto estado

El entumecimiento del viajero frecuente


El viajero novato

Hacía mucho frío ese mes noviembre, quizás un poco más al que estaba acostumbrado en cualquier tarde sonorense.

En esa ocasión me tomó mucho tiempo percibirlo. La cantidad de personas a mi alrededor y la amplitud de la Terminal 1 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México ocupaban toda mi atención.

Casi tres horas atrás, la atención pendía sobre mí por parte de la persona encargada del mostrador de la desaparecida aerolínea Aviacsa.

Pagué la novatada del viajero nuevo creyendo que una promoción en Internet de seis meses sin intereses con tarjetas Banamex, aplicaba también en las de débito y me permitiría sortear de alguna manera, el pago diferido mensual antes de la fecha de corte mediante depósito del monto total de la cuota sobre la tarifa en línea. Falso.

Contando monedas sueltas, apenas alcancé a completar el boleto de ida y me quedaron apenas cincuenta centavos.

La decisión frente a la impaciente vendedora era entre ser rico en Sonora o pobre en el DF. Y así, sin siquiera completar un peso en la bolsa y nadie que me conociera en la ciudad destino, realicé mi primer viaje.


Los quince estados

Ese viaje a México, tuvo realmente como destino final la ciudad de Cuernavaca donde un concierto que reuniría a los más populares cantautores, trovadores y roleros del momento.

Fue el parteaguas de este vicio de viajar y conocer lugares.

En los últimos nueve años, me he dedicado a conocer a detalle rincones de nuestro país antes de aventurarme a hacerlo por el mundo.

De esa manera, de placer o de negocios he conocido los estados de Baja California, Sonora, Sinaloa, Nayarit, Jalisco, Guanajuato, Michoacán, Querétaro, Estado de México, Morelos, Nuevo León, Tamaulipas, Veracruz, Distrito Federal y Yucatán.

Considerando los ritmos tan acelerados de trabajo y el poco tiempo que queda para realizar los viajes con la extensión que uno quisiera, recorrer la mitad del país en nueve años deja un sentimiento agradable.


El décimosexto

Pero lo que es indescriptible es el entumecimiento del viajero frecuente. Esa rara e inefable sensación que libera adrenalina sólo de saber que estás a poco de conquistar nuevos terrenos.

En cuestión de horas estaré viajando por carretera al décimosexto estado de la República que he de conocer por primera vez.

Chihuahua es la entidad más grande por su extensión territorial en nuestro país y también, el origen de mi general Don Pancho Villa: el revolucionario y bandolero, que nunca traicionó a compadres, que amaba a las mujeres, y no sentía respeto por los ricos ni los curas pero si por los maestros.


El bisnieto

Hace algunos años conocí a un bisnieto de mi general aquí en mi natal Guaymas, Sonora. Trabajaba yo en el Instituto de Cultura local y él encabezaba una división del norte conformaba por estudiantes sobresalientes de barrios en situación vulnerable que por su desempeño educativo y social, era premiada con viajes a la playa con el fin de motivarlos a mantenerse alejados de las nefastas cifras estadísticas de la delincuencia y el desempleo.

Llevaba el Villa como apellido materno pero resultó un revolucionario de la educación y la formación social en los tiempos de don Enrique.


La poetisa

Un año atrás del encuentro con la descendencia de don Doroteo, conocí a partir de un encuentro hispanoamericano de escritores, a una poetisa que me comió a versos y hospedó su poesía en mis oídos por un breve periodo. La del acento bravo y hechura de indomable potranca, adivinaron, era de Chihuahua.


Por primera vez

Por esta y otras razones, sobre todo que cada momento y cada palabra leída en esta crónica, hará falta menos tiempo para que este viajero frecuente se tope de frente y vuelva al lugar que ha de conocer por primera vez.