Un cambio de imagen

Fundadores de Image Comics. De izquierda a derecha: Erik Larsen, Whilce Portacio, Rob Liefeld, Jim Lee, Todd McFarlane, Jim Valentino y Marc Silvestri.

Al principio de los noventas, la industria del cómic norteamericano experimentaba una de sus mayores bonanzas. Pero grandes cambios venían en camino. En diciembre de 1991, Todd McFarlane, Rob Liefeld y Jim Lee, los tres artistas más grandes de Marvel, presentaron su renuncia arguyendo que las políticas de la compañía hacia el talento eran injustas y que los creadores no eran recompensados adecuadamente por su trabajo. Unieron fuerzas con otros artistas de Marvel, elaboraron acuerdos para producción y distribución y decidieron el título de su nueva empresa. El 1 de febrero de 1992, un comunicado de prensa fue enviado a los medios anunciando la formación de Image Comics. Firmaban McFarlane, Liefeld, Lee, Erik Larsen , Marc Silvestri , Jim Valentino y Whilce Portacio.

La compañía se fundó en los principios de que cada creador sería dueño de su propio trabajo y cada socio operaría con total autonomía creativa. Aunque esto era noble e idealista , significó que el lanzamiento de la compañía fuera un poco desorganizado. Los fundadores de Image tenían muchas ideas, pero de repente se enfrentaron a las realidades de producir títulos desde cero, cosa para la que no estaban preparados.

A pesar de todo, lograron un triunfo tremendo. Todos los títulos fueron récords de venta: Spawn (McFarlane), Savage Dragon (Larsen), Wetworks (Portacio), Shadowhawk (Valentino), WildCATS (Lee), Cyberforce (Silvestri) y Younblood (Liefeld). El éxito de los fundadores de Image causó efectos inmediatos y de gran alcance, en la industria, que se dio cuenta que necesitaba optimizar su oferta urgentemente si quería sobrevivir. Casi de la noche a la mañana, mejoró su trato a los artistas, y la calidad de impresión de los comics.

En los veinticinco años transcurridos desde la formación de la compañía, Image ha cambiado y evolucionado. Rob Liefeld renunció (o se le pidió que se fuera) en 1996, y regresó en 2007. Jim Lee se fue en 1998, llevando su estudio Wildstorm a DC Comics. Vale la pena señalar el legado de los siete creadores que querían un mejor trato, que querían poseer su trabajo y que se propusieron hacer exactamente lo que querían. Se mantuvieron firmes para poder contar historias de sus propios héroes; héroes con grandes armas, brazos metálicos, espinas superfluas, capas fluidas, hombreras masivas, dientes apretados y aletas gigantes. Al hacerlo, abren la puerta a las nuevas generaciones para contar nuevos tipos de historias y comienzan una revolución en el cómic.