La dieta se hace en el supermercado

Como ya mencione anteriormente, la principal variable que he tenido que controlar para bajar de peso ha sido mi dieta. El ser humano es flojo y busca la zona de confort por naturaleza. No hay que mentirnos a nosotros mismos. Somos seres débiles mentales en busca de placeres a corto plazo de manera inconsciente. “La dieta se hace en la cocina” es una frase que he escuchado muchas veces con los expertos del fitness. Obviamente se refieren a que la clave del éxito está en la alimentación. Sin embargo no vamos a pretender tener una super resistencia al impulso. La mayoría de la gente tenemos la fuerza de voluntad de un bebé mirando su juguete. Solo nos basta el más leve impulso para mandar a chingar a su madre todas nuestras metas y propósitos.

A lo que quiero llegar es que no hay que hacernos de la vista gorda. La alimentación es la clave pero es mil veces más probable que tengamos éxito en un contexto orientado al éxito. Lo que quiero decir es que cuando tengamos ese impulso alocado de romper nuestro propósito, lo mejor es no estar en un ambiente que nos facilite cumplir ese impulso. Simplemente mantén tu cocina libre de tentaciones el mayor tiempo posible y no compres la típica “botanas y galletas por si llegan amigos”. Todos sabemos que esos “amigos” serás tú viendo Netflix un viernes por la tarde. No vayas al bar con tus amigos sin comer antes tu comida de dieta. Tampoco compres comida para el “cheat day”. Simplemente ve otra vez al supermercado el día que tengas el famoso día libre. Si controlas tu contexto será más fácil tomar buenas decisiones y sofocar las tentaciones.

Lecciones

- El contexto es tan importante como el objetivo. Manipula el contexto y se te facilitará tu meta.