Dejarse llevar.
Disfrutar la travesía.
Hacerle la peineta a la tierra prometida.
No mirar al horizonte.
Tumbarte en la cubierta.
Guarecernos del frío con dopamina.
Mojarnos la entrepierna.
Calarnos hasta las falanges.
Lamer la lluvia de tus glándulas.
Lubricarnos las neuronas.
Estimular el hipotálamo.
Amanecer a sotavento.
Comernos los fantasmas.
Follarnos en mitad del laberinto.
Dar la espalda a la salida.
Aterrorizar al miedo…
…quedándonos a oscuras…
…incluso en noches de tormenta.