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Todo comenzó un 11 de Enero de hace ya algunos años, dos niñas de dos continentes distintos empezaron a enamorarse y de ahí surgió una bonita relación, a pesar de la distancia que las separaba. Una se llamaba Milo y la otra Claudia.

Fueron pasando los días, meses y años, la distancia empezaba a hacer mella en ellas, una era una preciosa niña de tez oscura y profundos ojos negros de mirada limpia que reflejaban lo humilde y bueno de su alma, era una niña muy especial.

La otra niña era blanca de preciosos ojos verdes y bonito pelo rubio que decidió llevar enrastado dado lo artista de su corazón, un corazón grande de maravillosos sentimientos; decidieron que no podían estar más tiempo sin conocerse, y un 16 de Agosto de 2013 claudia se embarcó en un viaje esperanzador, fue con el corazón en la mano deseando poder abrazar y estar con la persona amada, para eso cruzó el atlántico totalmente ilusionada…

El viaje desgraciadamente no salió como ellas esperaban, una serie de catastróficas desdichas impidieron que pudiesen pasar esos días juntas, retrasos de avión, mala fe en las personas del hotel, etc.

Milo se desesperó esperando y huyó de allí pensando que su amada la había engañado, no siendo así, después de pasar la peor noche de su vida sin saber dónde estaba su amor, Claudia tomó una valiente decisión:

- Llamaré por teléfono a alguna persona cercana, tengo que saber que ha ocurrido, se dijo muy triste…

Tras esa llamada comprendió lo que había pasado, su amor estaba bien, enfadada pero bien, así que cogió un coche y se desplazó mas de 300 km para poder por fin estar con Milo.

Estuvieron juntas casi todo el día, el encuentro se produjo a las 10 de la mañana en la plaza de la catedral, el corazón de Claudia latía a 100 km por hora, parecía salírsele por la boca, al ver llegar a Milo se levantó y se dirigió a ella con la mejor de sus sonrisas, se besaron en las mejillas y fueron a una zona del parque donde se sentaron a charlar debajo de un hermoso árbol, se respiraba amor debajo de aquel árbol, el árbol del amor.

La horas pasaron deprisa, como corre el tiempo cuando deseas que vaya lentamente para poder estar junto a la persona amada…

Comieron juntas y por la tarde fueron a pasear cerca de un precioso río rodeado de una exuberante naturaleza allí se abrazaron y caminaron de la mano en la intimidad de la orilla y allí hablaron y sellaron la continuidad de su relación.

La tarde pasó volando, Milo tenía que regresar a casa y Claudia debía volver al hotel, se despidieron tristes porque sabían que pasaría bastante tiempo hasta que lograran por fin estar juntas, y alegres al mismo tiempo por haberse conocido, un beso surgió y se aseguraron de que su amor continuaría contra viento y marea.

Claudia volvió a España, y en navidad y verano mandaba una invitación a Milo para que pudiera ir a su país, pero era imposible, parecía que el destino quería impedir que estuviesen juntas, pero Claudia no conoce la palabra derrota, jamás tiraría la toalla, necesitaba estar con Milo, lo tenía que conseguir y después de algunos altos y bajos en la pareja, Claudia pidió a milo que se casara con ella y esta dijo si.

De esto hace ya más de un año…

Pero antes de poder cumplir su sueño habrá que superar muchos escollos y obstáculos, no iba a ser fácil, hay que cumplir muchos requisitos legales, a cada paso que da Claudia para conseguirlo surge algún problema, alguna traba, ahora está más cerca de conseguirlo, de conseguir que por fin su amor, Milo, pueda reunirse con ella, solo necesitan tener un poquito más de paciencia y todo llegará.

Claudia sueña con el día que tenga que ir a Madrid, al aeropuerto a recoger a Milo, su cara reflejará el dolor, la impotencia, la desesperación y la rabia que ha tenido que soportar hasta que ese momento llegara, pero también tendrá una sonrisa de oreja a oreja cuando pueda por fin abrazar a Milo,

Y así a partir de ese momento empezarán a construir su proyecto de vida en común, no será fácil, no será un camino de rosas, pero el verdadero amor siempre triunfa, y esto es verdadero amor, como dice el padre de Mulán: “La flor que crece en la adversidad es la más hermosa de todas”.

Para esta historia no se ha podido escribir el final, todavía no son felices no comieron perdices, pero todo se andará, y lo que sí se puede decir es que en esta relación hay mucho amor y esperanza…

Fin.

Escrito por: Alejandra Vidal Giménez

Revisión: Claudia Moreno Vidal

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