Experiencia de aprendizaje en consultoría.

Experiencia de aprendizaje en consultoría.

Tocar el tema de consultoría, en un principio me resultaba con un poco de temor e incertidumbre, debido a que resulta ser un negocio donde lo que se oferta es el conocimiento y experiencia por parte del consultor para resolver alguna problemática y es donde se genera una extraña sensación en ti, el famoso síndrome del impostor aparece donde nos hace desconfiar de nosotros mismos y mostrarnos inseguros, ese presentimiento de que nos pueden descubrir el que no seamos tan buenos o que no sabemos del tema. Sin embargo, esa es la principal barrera personal que uno se impone, donde el poder superarla se convierte en un gran paso. También otra de las barreras que uno se impone, es el que nadie necesita de nuestros servicios, precisamente porque para nosotros suena demasiado obvio y generamos esas ideas o paradigmas, de; ¿quién estaría dispuesto a pagar por algo lo cual resulta muy fácil? Pero ahí es donde el consultor debe tener la capacidad de vencer esos obstáculos y por demasiado sencillo que parezca, existe esa persona, empresa u organización que se le dificulta y que tiene problemas por no dominar ese tema. Lo importante es saber identificar esas oportunidades que se presentan e incluso despertar esa necesidad.

Si bien es cierto que el tema que se escoge para realizar una consultoría debe ser precisamente dominado, lo ideal es que sea enfocada a temas que sean del área de experiencia laboral o profesional y por supuesto que apasionen al consultor donde no le resulte difícil aprender cosas nuevas y que el buscar alternativas de solución sea de su agrado, no generándole una carga adicional a su trabajo.

No importa el área al que se enfoque mientras se tenga la experiencia, siempre se puede ayudar al cliente a mejorar su forma de elaborar las cosas o corregir errores.

También es importante enfocar el pensamiento del consultor en hacer crecer al cliente, en poderlo ayudar. Enfocarse en todo momento en su negocio o la organización, más allá de nuestro negocio. Esto nos ayudará en priorizar los resultados y en ser objetivos.

De manera personal he cambiado la forma de ver a la consultoría, donde representa un área de oportunidad para ofertarte y complementar ingresos en forma de autoempleo. Muchas de las veces solo es vencer el miedo de iniciar, romper con esos paradigmas creados y enfocarse en todo momento en eso que somos buenos.

Si nos enfocamos en hacer crecer al cliente por consiguiente crecerá nuestro negocio también, ya que el tener satisfecha a esa persona que contrató nuestros servicios nos ayudará a generar fidelidad, convirtiéndose en cliente y no en un mercenario que busca precios y alternativas sólo para su conveniencia. Que mejor aún si éste nos recomienda con más personas convirtiéndose en un proceso para atraer más prospectos y todo ésta en el cómo te vendas desde el inicio, por ello la importancia de generar la mayor satisfacción posible en el cliente. Entonces si analizamos este proceso podemos ver que lo difícil, es comenzar y si se hacen las cosas bien desde el inicio, será como el efecto; bola de nieve que crecerá solo con el hecho de ir avanzando.