NOS SIGUEN PEGANDO ABAJO
La semana pasada fue el último día para presentar las declaraciones anuales para las personas morales (empresas, sociedades civiles, etc) y en este mes de abril comienza el envío de la declaración anual para los mortales, es decir las personas físicas.
Curiosamente en el ambiente mundial existe mucha inestabilidad económica, por ejemplo el candidato Donald Trump con sus tintes nazistas, los chinos aparentemente no son capaces de pagar sus obligaciones, nuestro México y su dependencia al petroleo, etc.
Y es de resaltar que ahora este nuevo periodicazo, “los panama papers” ahora la gente más rica e influyente evade impuesto ¡Valgame dios! . Señoras y señores, como dice Jose Ramón Fernandez, esto no es nuevo y no va a terminar, la única diferencia es que salieron nombres conocidos y rimbombantes como el de Messi, Macri, Putin, Televisa y hasta Almodovar y eso es lo que llama la atención.
Si llevamos ese caso a nuestro querido país, nuestra Constitución en su Art 31, fracción IV, señala que los mexicanos estamos obligados a contribuir al gasto público, es decir a pagar impuestos. Pues bien, aprovechando esas “estrategias fiscales” estos individuos pasaron su riqueza a los llamados “paraísos fiscales” para evadir cumplir con este mandato constitucional.
En este orden de ideas, creo que la salida a la luz de esta nota se debe a que la riqueza en realidad esta distribuida entre “intocables” y esto es un reflejo más de que como dice Miguel Rios en su canción “Nos siguen pegando abajo” a la población mundial y más a nosotros como mexicanos ya que cada año hay más impuestos, más regulación y la élite puede darse el lujo de evadir “legalmente” un mandato constitucional donde la sociedad debería de recibir los beneficios derivados de esas riquezas ubicadas en otros países con baja imposición fiscal.
Actualmente México es uno de los países que junto a Chile e Israel tienen un esquema que se le podría denominar “terrorismo fiscal” por su alto nivel de regulación.
No me extraña que de esto no pase nada y sea alguna pantalla de que se avecina una crisis de mayor escala y están revisando con quienes pueden absorber parte de esas perdidas de acuerdo a cada país. Para nosotros, tristemente nos queda presentar la declaración anual y esperar con ansias un saldo a favor.