Sanando la Herida del Abuso Sexual con Hipnoterapia

La hipnoterapia puede curar los efectos del abuso sexual a un nivel subconsciente y profundo.

El abuso sexual infantil es una de los eventos más trágicos que le puede suceder a alguien, y en muchos casos le afecta a lo largo de toda su vida. Probablemente la peor forma de maltrato infantil es el abuso sexual que crea una programación negativa como la anorgasmia, la incapacidad de sentir placer sexual, la disfunción eréctil o la ninfomanía.

Daniela* acudió a mi después de contarme que tenía serios problemas en su vida sexual. A pesar de vivir con su novio y de tener sexo casi todos los días, muy rara vez lograba disfrutarlo o llegar al orgasmo, dos veces en seis meses para ser exactos. Y aunque su deseo era normal, le era imposible incluso disfrutar del sexo solitario. Una lista de médicos y ginecólogos pasaron por su vida, para llegar siempre a la misma conclusión. Estás perfectamente bien y no encontramos nada mal en ti.

Después de conversar del problema, me contó que a sus once años fue tocada por un pariente cercano. Allí fue evidente que era la causa del problema, y con una sencilla frase, di inicio a la sesión.

-Vamos a comenzar. Simplemente respira profundo, relájate y cierra tus ojos

Y aunque la hipnosis ha sido ampliamente mitificada por las películas y la cultura, no es más que un estado de concentración aumentada en el que tenemos mayor control sobre nuestra mente y nuestro cuerpo. En la práctica se siente igual a simplemente cerrar los ojos y relajarse, pero sus efectos son poderosos para producir cambios.

Después de unos minutos de relajación y concentración, le dije a Daniela que imaginara un lugar donde se sintiera segura y protegida, un lugar donde sabe que nada malo puede pasarle. De manera que si llegara a producirse una reacción negativa debido al recuerdo del trauma, basta con volver a ese lugar para tranquilizarse. Es un lugar seguro en su propia mente.

Le indiqué que se imaginara cuando tenía once años y que hablara con ella misma. De esta manera, en su mente podía conversar con aquella niña desde la madurez de su versión adulta. Recorrimos las emociones encontradas, hubo tristeza, rabia y culpa. Hubo incluso miedo al futuro.

–Ahora simplemente dile a aquella pequeña las cosas que sabe que necesita oír, pero que nadie las dijo cuando lo necesitaba. Puedes escucharla, confortala, incluso abrazarla si es necesario. Y después de ello puedes decirme que pasa en tu mente.

–Ella se siente mucho mejor. Mucho más tranquila respondió

La sesión de hipnosis duró cerca de media hora. Hubo perdón, sanación, y emociones que se fueron para siempre. Sobre todo hubo tiempo para perdonarse a si misma, sabiendo que no tuvo culpa en el abuso. Le indiqué a su subconsciente que cuando lo hiciera, sería libre para disfrutar de su sexualidad de manera plena y satisfactoria. Se había castigado a si misma durante mucho tiempo, pero desde ese mismo día dejaría de hacerlo.

Ese día su vida cambió completamente. Fue uno de los primeros casos que atendí, y como hipnotista nunca he dejado de maravillarme de la enorme fuerza para hacer el bien que tiene la hipnosis. Ahora Daniela vive una vida sexual plena, y logra llegar al orgasmo sin dificultad, sin temores, sin miedos y sin ataduras.


*El presente texto es una historia real. Los nombres han sido cambiados para proteger la identidad de la persona


Nota del hipnotista: sígueme en mis redes sociales, Instagram y Facebook. De vez en cuando publico experiencias de personas que han vivido la hipnosis y más material interesante. Si tienes dudas o comentarios, no dudas en enviarme un mensaje.