¿Diseñamos para usuarios o dispositivos?

Es un hecho conocido que la forma en la que consumimos la información cambia constantemente. Hemos escuchado e incluso creemos que el contenido es lo más importante, el que mueve, el que manda; pero, ¿realmente estamos diseñando con esta idea en mente o seguimos procesos basados en alguna tradición o hábito aprendido? En otras palabras, ¿estamos diseñando para usuarios o dispositivos?

Como diseñador siempre ha sido un reto desarrollar en cada proyecto una experiencia única para el usuario. Esto me ha llevado a buscar soluciones que expresen el contenido de una manera sencilla, útil e interesante de consumir. En ocasiones se vuelve un poco tedioso tratar de encontrar la mejor forma de presentarlo en diferentes tamaños y dispositivos, ya que no quieres que el usuario se pierda de nada; pero por inercia o costumbre, terminamos pensando en función de “cuáles ‘features’ vendrán en web y cuáles en móvil”. De nuevo, caemos en diseñar para un dispositivo y no para el usuario.

“Mobile is a trap. Desktop, a trap. TV, Auto, Wearable… TRAPS! Don’t design in silos. Design for people across screens!” — Matias Duarte

En una entrevista que se le realizó a Matias Duarte, Vicepresidente de Diseño en Google, éste hizo una declaración que para muchos en ese momento pareció locura… Mobile is dead. ¿Suena un poco fuerte no? La verdad es que viniendo de alguien con su visión y experiencia, esto debía tener una muy buena explicación. Y así fue, Duarte afirmaba que ya no se trata de cuál dispositivo tienes tú o cual tengo yo, ni de que tan bueno es uno u otro; sino que eventualmente el dispositivo en sí, dejará de ser relevante y lo único que importará es la manera en la que se expresa y consume el contenido a través de todas sus vistas, pantallas, ventanas, etc. Simplemente la interfaz se unificará sin restricciones de ningún tipo.

Diseñemos a través de las pantallas

Por lo tanto, no debemos restringir el contenido de un dispositivo a otro. El usuario debe tener la posibilidad y el derecho de experimentar el mismo contenido en cualquier pantalla. Nuestro enfoque debe estar en encontrar la mejor solución para no esconderle nada al usuario; diseñando una estructura de flujo y presentación del contenido adecuadas para alcanzar su máxima expresión sin importar la superficie. Necesitamos quitar de nuestra mente: “ésto es para desktop, ésto para móvil, etc.” Debemos de pensar en la expresión del contenido como un todo.

“Necesitamos pantallas, no un dispositivo.”

Si realmente queremos diseñar centrados en el usuario, necesitamos tener la capacidad de visualizar las diferentes pantallas y superficies con las que interactúa. Sólo así podremos hacer que el contenido se exprese en una integral y consistente interfaz, provocando esa única, tangible y memorable experiencia.

Esto aplica directamente para cada contexto de interacción, para cada momento de su día. Por ejemplo, cuando está en casa en la computadora de escritorio, en la televisión, en el smartphone, en su tableta, en su reloj, cuando está en el carro, en la oficina, en el super mercado y, por que no, hasta en el cuarto pequeño if you know what I mean.

Debemos trabajar para crear e innovar en interfaces narrativas que lleven al usuario a tener una experiencia única e integral con el contenido a través de cada pantalla; y a que nuestros clientes realmente puedan expresar con libertad su marca e identidad, además de sus necesidades y capacidades. Como diseñadores, programadores, inversionistas, empresarios y sobre todo tecnólogos, necesitamos caminar con una visión renovada, enfocándonos en la evolución constante de las nuevas tecnologías.

Adaptarnos, actualizarnos, pero sobre todo adelantarnos a cada paso tecnológico, nos llevará a crear una nueva cultura de pensamiento que provocará la innovación de nuestros procesos de diseño. Necesitamos dejar de pensar en desktop, móvil o tablet como grupos separados con distintas métricas. Estoy de acuerdo en que debemos enfocarnos en donde el usuario interactúa la mayor parte del tiempo, pero eso no quiere decir que descuidemos los otros tamaños de pantallas o, más grave aún, que los tratemos como diferentes productos.

Son pocas las compañías que tienen o han adoptado esta filosofía. Entiendo que es difícil empezar a desarrollar sobre ella en un corto plazo porque, como toda evolución, conlleva un proceso; pero consideremos que es inevitable, y con esta premisa podemos caminar buscando alternativas para crear nuevas prácticas que nos lleven a alcanzar esta meta, una interfaz integral y poderosa que lleve la experiencia de consumo a un nivel inimaginable.

Empecemos a enfocar todos nuestros esfuerzos en compartir esta nueva cultura de diseño en nuestra comunidad, y quién sabe, tal vez nos sorprendamos de lo que juntos podamos lograr.