Nuestro War Room

Mi primer Design Sprint

Ya había escuchado y leído sobre Design sprint, pero no lo había llevado a la práctica. Fue mediante un curso pude participar en uno.

Idealmente los Sprint están diseñados para cinco días, sin embargo, en la práctica depende mucho del tiempo que cuenten los involucrados en el Sprint. Lo mismo pasó con este curso, que fue un sprint de dos días.

Fue una buena experiencia, sobretodo por lo que enseña. Es por ello quiero compartir algunos puntos que encontré interesante después de realizarlo.

Todos somos diseñadores

Ya lo había escuchado en Design thinking y no por nada es de las primeras cosas que se recalcan al comienzo del sprint, pues la diversidad de perfiles en el equipo enriquece el sprint.

En nuestro caso, fue en el la arquitectura de información donde más puntos de vista defirieron. De haber habido un tomador de decisiones o una persona de negocio, la discusión se hubiera centrado más en otros temas, como en la monetización.

El tiempo

Siempre se trabaja a contrarreloj, esto los hace muy demandantes e intensos — Por ello una taza de café a la mano queda estupendo— . Sin embargo, esto también los hace productivos, pues no deja inconclusa una idea, sino que la cierra, validando su efectividad y sus posibles mejoras.

Estás offline

La ausencia de una computadora en las primeras etapas del sprint te aisla de otras ideas, permitiendo que surjan ideas propias. La perspectiva cambia cuando dejas de adaptar tus ideas a productos que ya existen y consigues generar algo propio.

Papel, mucho papel

Al final del sprint había una mesa llena de papeles e incluso algunas paredes también. El papel es una herramienta muy rápida para idear, visualizar o incluso prototipar y no tiene curva de aprendizaje para aquellos que no saben usar algún software de diseño.

Al final me quedó la duda, ¿Todavía es más eco-friendly usar papel que usar electricidad en un dispositivo?

El «War Room»

Le llaman “cuarto de guerra” y es la oficina o aquel espacio de trabajo donde se prepara el equipo para enfrentar el problema. Funciona como una memoria, si te detienes a mirar, te muestra el recorrido en la búsqueda de una solución. Por ello se mantuvo intacto durante los días del sprint, lo que permitía regresar a ver el proceso al día siguiente, pues ya sabíamos donde estaba.

El usuario siempre está presente

Design sprint es un proceso de Diseño Centrado en el Usuario (DCU). Desde la platica introductoria hasta la prueba de usabilidad, el usuario siempre formó parte del proceso de diseño. El uso de proto-personas y personas nos ayudaron a conocer mejor nuestros usuarios y a diseñar para ellos, pero fue la prueba de usuarios la que nos mostró que funcionaba y no de nuestra solución y si valía la pena para los usuarios cambiar a nuestro producto.

Te sorprenderás de las ideas que surjan una vez que las escribas

20 ideas a contrarreloj seguro saldrán con práctica, pero para ser la primera vez, costó trabajo. Las primeras cinco fueron las más obvias, soluciones que con mi experiencia podrían funcionar, pero la sexta y la séptima fueron interesantes. No eran malas y muy diferentes. Solo deje de pensarlas tanto y comencé a escribir, total, había mucho papel. Las que le siguieron fueron más por tratar de alcanzar el número asignado y ni aún así lo alcance.

Escribir para los demás

Por estar a contrarreloj pocas veces pude detenerme a pensar si lo que escribía era legible para los demás. Sin embargo, es muy importante. En la etapa de decisión, las ideas mejor escritas y claras tienen más oportunidad de ser consideradas.

En mi caso, decidí apoyar una idea que me surgió, era buena pero escrita con lápiz y difícil de leer, por lo que nadie más votó por ella. Minutos después, ya que se había votado, alguien preguntó por lo que decía y cuando la leí en voz alta, la consideraron interesante.

Ya no es tu idea

Una vez que compartes tu idea deja de ser tuya; al dejar de ser tuya no tienes porque luchar por defenderla. Ahora forma parte de un conjunto de varias ideas que pueden ayudar a tu equipo a solucionar un problema. Solo votación decidirá su permanencia y aún así, ninguna idea se descarta, pues se mantiene en el war room.

¿Cómo podríamos…

Decir que no a una idea es algo sencillo, pero esto no hace más que crear un muro a posibles caminos que nos lleven a la solución. Y si en lugar de construir muros se construyeran puentes?

Tomar esa idea que carece de cierto sustento y mejorarla aporta más que un simple no.

Esto tiene que ver más con la disposición de las personas, porque implica renunciar a algunos nuestros preceptos. Se vuelve una lucha interna en la que no solo el producto se verá beneficiado al cambiar nuestra manera de pensar.

La lucha interna

Sea del área que seas, conoces una forma de resolver problemas que te ha funcionado. Y es inevitable que se haga presente a la hora de trabajar.

Estábamos prototipando y de repente aparecieron discusiones, unas más ligeras que otras, sobre las funcionalidades del proyecto. No noté cuando mi mano izquierda se puso tensa. Estaba a la defensiva, ¿Por qué? Simple, por tener la razón.

No sé si a alguien más en esa sala pasó por aquella sensación. Pero fue hasta la irrupción del Sprint Master, que todo volvió a la calma. Habíamos perdido el foco y por un momento olvidamos al usuario.

Es importante mantener a raya nuestro ego. Y también, recordar que no somos el usuario.

El Sprint Master

El Sprint Master estuvo ahí guiándonos y dándonos recursos. Tanto información como el uso de técnicas de DCU. También nos mantuvo enfocados y minimizó las discusiones.

Leyendo un poco, posterior al sprint, vi que algunas de etapas no fueron idénticas al libro. Recordé una breve conversación con otro Sprint Master, Lulo de 23 Design, en un UX nights. Me hacia ruido que hablaran de Design Sprint como “el proceso” y no como “un proceso más” en la solución de problemas, por lo que encaminé mis preguntas a ese punto. Lo mejor que me dijo esa noche fue:

“Lo peor que puedes hacer es querer llevarlo al pie de la letra”

Por ello el rol del Sprint Master toma importancia, sobretodo en equipos con poca experiencia haciendo Sprints.

Pasos posteriores al sprint

Al final del sprint nuestra solución no fue lo suficientemente fuerte para resolver el problema. Entonces ¿Había sido tiempo en vano? No.

Puede que alguno intuyera donde el producto fallaba, pero los demás no. Por eso ponerlo frente al usuario toma relevancia. Pudimos validar que funciono y qué no de nuestra solución.

De no haber presentado la idea al usuario no hubiéramos obtenido información valiosa, como que tan fácil resultaba su uso y otras herramientas que él ocupa para enfrentar el problema. También nos permitió conocer la dirección donde deberíamos encaminar nuestros esfuerzos, ahorrando tiempo. Por eso, falla rápido y aprende.


Al final

Después de dos días, me sentí a gusto. No por la solución, sino por el recorrido. Design Sprint es una forma de trabajar en la que continuamente se aprende. Además es diferente. Tendemos a querer tener la mejor idea antes de ponerla enfrente del usuario, por lo que gastamos más tiempo corrigiendo que lo que hubiéramos hecho al pensar en el usuario desde el inicio.

Por otra parte, todavía no sé si sea la mejor propuesta para enfrentar problemas, pero haberlo experimentado me ha alentado a seguir indagando en Design sprint y otras metodologías. Y sobretodo, a llevarlas a la práctica.

Ya por último dejo algunas ligas con contenidos de Design Sprint