Reflexiones sobre diseño: El Diseño
Tiempo para replantear al diseñador, su actividad y reafirmar la disciplina.
Decidí tomar un tiempo para cuestionar mi profesión como diseñador sin verme afectado por tendencias, salarios u opiniones, por lo que pasaron varios días antes de empezar buscar alternativas que definieran mi nuevo rumbo. Algunas de ellas interesantes, otras ya muy gastadas, otras con atractivos ingresos y otras que no.
Lo que pude observar en esta búsqueda fue que la actividad del diseñador, partiendo del diseño gráfico y posteriormente a otras disciplinas de diseño, no está bien definida. Me encontraba ante gran listado de ofertas de trabajo en las cuáles mis habilidades no encajaban.
Había adquirido habilidades relacionadas a la web: diseño web, desarrollo front-end, redes, diseño de interfaces y en mi último año laboral, arquitectura de información y experiencia de usuario. Mi perfil se encaminaba nuevamente a una consultoría o empresas de desarrollo de software mas que a una agencia.
Posteriormente se me ocurrió mirar behance y dribbble para observar el trabajo de otros diseñadores. Había algo que no me gustaba mientras cambiaba de página y no podía identificarlo.
Entonces decidí leer, buscar y reflexionar sobre todo lo que venía haciendo. Y aquí estamos. Esta es la primera parte de tres. Los temas serán: el Diseño, diseñar y el diseñador.
El Diseño
La palabra diseño está tomando mucha relevancia en varias áreas: la web, el internet, dispositivos móviles, internet de las cosas y más, con una velocidad de desarrollo sorprendente. Su crecimiento ha abierto espacio a que surgieran nuevas disciplinas con el apelativo diseño: Ingeniería en diseño digital (me encantará tocar el punto de la ingeniería y diseño posteriormente), Diseño de experiencia de usuario, Design thinking y muchas otras.
A pesar de estos cambios y nuevas apreciaciones, la palabra diseño continúa sufriendo demérito en otras disciplinas como en el diseño gráfico, diseño industrial, diseño textil. Por ejemplo, cuando una persona hace uso de la palabra diseño esta se relacionan a un fin decorativo, principalmente la disciplina del diseño gráfico, donde erróneamente se piensa que es hacer que algo se “vea bonito”. Por ello surgió la pregunta:
¿A qué se debe este contraste entre las “viejas disciplinas” y las “nuevas disciplinas” de diseño?
Habría que empezar por el concepto de diseño y uso de la palabra.
El concepto diseño
“El diseño consiste en diseñar un diseño para producir diseño”
Uno de los problemas del diseño en general es la cantidad de significados que posee la palabra. La frase anterior lo describe bien. Podemos encontrar los siguientes significados:
• El primero, se refiere al campo o disciplina general.
• El segundo a la acción de proyectar/bocetar algo.
• El tercero es el acercamiento a una solución, es decir, una propuesta.
• El cuarto es la solución finalizada, es decir, ya realizada.
Es difícil para una persona ajena a la disciplina entender correctamente la labor de un diseñador con este problema y más aún cuando el diseño no se puede separar de su objeto de aplicación. Por ejemplo, cuando se habla de diseño equívocamente se asume que se habla de diseño gráfico y éste a su vez con “dibujos”. Pasa también en el diseño industrial, el cual solo se relaciona con el sector industrial, dejando de lado su aplicación en otros sectores. Hay diseñadores industriales realizando prótesis por ejemplo.
Para entender el diseño entonces se debe separar de sus objetos de aplicación y al mismo tiempo, que su concepto se pueda aplicar a éstos.
Sin entrar en mucho detalle, en su libro “Las siete columnas del diseño” Gui Bonsiepe enlista siete características que posee el diseño:
1. Es un dominio que se puede manifestar en todos los campos de la actividad humana.
2. Está orientado hacia el futuro.
3. Hace referencia a la innovación. El acto proyectual trae al mundo algo nuevo.
4. Está referido al cuerpo y al espacio, sobre todo al espacio visual.
5. Apunta a la acción eficaz.
6. Lingüísticamente está anclado en el ámbito de los juicios.
7. Se dirige hacia la interacción entre el usuario y el artefacto.
Aclarando solo el primer punto, el cual se refiere a que en toda nuestra actividad humana puede haber diseño y no que no todo es diseño, observamos que sus puntos hablan del pensamiento innovador de algo, que es realizado por humanos para humanos. Si diseñaramos un robot será para que interactué con nosotros o si diseñaramos un nuevo animal, será para satisfacer una necesidad personal o comunitaria.
El sexto punto es también interesante. Habla de los juicios, esa facultad propia de la humanidad para distinguir algo de algo más: bueno y malo, bello y feo, justo e injusto, etc.
El diseño se ve afectado por los juicios. Esto obliga al diseño a “reinventarse” constantemente, pues los juicios no son objetivos sino apreciaciones sobre algo.
Entonces:
El diseño es un proceso perfeccionable e iterativo que trae algo innovador al mundo y que será sometido a nuestros juicios.
Esta definición me parece aplicable a las diversas disciplinas de diseño. También hay un punto interesante en esta definición y es en donde radica la importancia del diseño: la innovación.
Innovación: relación del diseño y la tecnología
Recuerdo la presentación del iphone. Sobre todo cuando Steve Jobs mostraba el principal inconveniente, a su parecer, de los teléfonos previos al iPhone: el teclado.
Una interfaz que no cambia, que no se oculta cuando no la necesitamos.

Una idea que cambio el futuro de la tecnología móvil. Pero ¿cómo se llegó a la realización de un teléfono con una interfaz sin teclado?
Trabajando sobre tecnología disponible.
Apple estuvo trabajando previamente en el multitouch, pero no para el iPhone sino para una tablet (idea probablemente tomada de Microsoft). Sin embargo, debido a la importancia que estaban tomando los smartphones, tomaron un nuevo rumbo. Steve Jobs que encabezaba el proyecto, buscaba un material que no fuera plástico para la pantalla multitouch del teléfono y se reunió con el CEO de Corning. Aparentemente se le presentó el Gorilla Glass. Con lo que Steve Jobs encontró lo que buscaba y pidió masivamente el cristal.
Como vemos Apple no disponía de la tecnología necesaria para la pantalla touch del iphone y tuvo que buscar en otras áreas. ¿Qué habría sido del iphone si Steve Jobs no se hubiera puesto en contacto con Corning? ¿Hubiera tenido el mismo efecto el iPhone?
Por otra parte, el cristal que había diseñado Corning no había sido pensado para el iPhone. Seguramente resolvía un problema de durabilidad en otra área que no fuera la móvil. Pero el cristal sirvió a los ingenieros de Apple continuar con el desarrollo del iPhone.
Aquí es donde se encuentra la relación del diseño y la tecnología. El diseñador parte de una necesidad de quién solicita sus servicios. Observa, analiza y proyecta cuales son los posibles métodos de llegar a la solución con los conocimientos y recursos que se encuentran a su alcance.

Esto puede generar nuevos límites de conocimiento y por lo tanto, nueva tecnología.

Sin embargo, el diseño no necesariamente tiene que salirse de los límites tecnológicos. Si bien esto sería lo ideal y más llamativo (caso del iPhone), no es obligatorio.

¿Podemos juzgar al diseño por no salirse de los límites de la tecnología? No. No es la finalidad del diseño, su finalidad es resolver una necesidad. A quién si se le podría pedir descubrir algo nuevo es a un inventor. Otro tema interesante pero esta fuera de este texto.
Por otra parte, he utilizado previamente la palabra recursos, que es dónde viene el último punto que quisiera tratar: La economía.
El diseño y la economía
No es posible realizar algo si no se cuenta con los recursos suficientes. Se terminaría buscando otra solución.
Al igual que el diseño, la economía busca satisfacer necesidades humanas con los recursos que están a su alcance.
En esta búsqueda de cubrir las necesidades humanas han surgido varios sistemas económicos. Uno de estos es nuestro sistema actual, el cual tenía el objetivo de que los recursos disponibles generaran nuevos recursos. No era una mala idea, sin embargo, generaron muchos efectos negativos.
Cuando la cantidad de productos sobrepasó la demanda, empezaron a surgir técnicas y ciencias que permitieran a los fabricantes seguir vendiendo sus productos. El problema ya no era satisfacer una necesidad, sino crear una nueva necesidad para usar el producto. El diseño se vió absorbido en gran parte por estas técnicas.
Un ejemplo, ¿En que se diferencían dos cucharas del mismo material, pero que solo una tuviera un grabado en el mango? Es algo que no altera su finalidad, pero si su forma. Y por tanto, el juicio sobre el ella.
La forma es lo tangible del diseño y el juicio es el resultado de nuestra interacción con la forma. Aquí actúa la publicidad y la mercadotecnia para cambiar nuestra percepción sobre un producto y hacerlo diferente de otro igual.
Entonces el diseño se limitó solo a modificar la forma. Ya no era importante el proceso que lleva a la forma. Solo el juicio que se obtenía de él. No es de extrañar que el diseño se ofreciera como un plus para adquirir un producto o servicio.
“Le ofrecemos el diseño dentro del paquete de impresión, patrón”.
Conclusión
He tratado de aislar el concepto de diseño de sus objetos de aplicación para mostrar lo que realmente implica la disciplina. Sin embargo, he usado ejemplos de diseño industrial y gráfico pues el diseño por si solo no se puede manifestar. Así que el diseño de un cartel, de una silla, de un sistema de riego agropecuario, de experiencia de usuario, de sistemas de pago, de software, etcétera, pueden ser manifestaciones de diseño.
Volviendo a la frase con la que comenzó el concepto de diseño. No es un problema la cantidad de significados de la palabra, sino que se asumen como hechos aislados cuando forman parte de un proceso.
Esto no implica que el proceso de diseño deba ser idéntico para todas las manifestaciones. Cada una dependerá de conocimientos propios a las áreas en las que se busca que el diseño genere una solución.
En cuanto a los juicios, estos son apreciaciones que surgen de nuestra interacción con las soluciones traídas por el diseño. Aún y a pesar que el diseño pueda orientar los juicios serán las personas quienes decidirán.
Por otro lado, he evitado utilizar adjetivos (funcional, bello, etc), pues además de respetar la esencia del texto de Bonsiepe, he visto en mi tiempo como diseñador UX que jamás tendrás a todos los usuarios conformes con tu solución.
Si el diseño se enfoca en realizar bien el 20% de todo lo que debería hacer, tendrás cerca de un 80% de usuarios conformes (Principio de Pareto). El restante seguramente buscará una nueva solución. Y así debe ser. Si la humanidad estuviera conforme al 100% con todo nuestra tecnología no se seguiría desarrollando. El diseño y la tecnología seguirán existiendo hasta que desaparezca la humanidad.
Finalmente, el diseño siempre dependerá de los recursos disponibles. Por lo que la forma de obtenerlos es mediante nuestro sistema económico actual, por ello hay que jugar con sus reglas. Eso no significa que todo ya esté escrito. Las Startups son un buen ejemplo, pues siguen las reglas, pero están mirando por caminos diferentes y usan el diseño como punta de lanza, pero no para vender, sino para innovar.
¿Qué puede ofrecer el diseño gráfico, industrial o textil con una nueva oportunidad? dejo abierta la pregunta.