Un poco de Neurociencias. El cerebro en 60 segundos

Durante todo el siglo XIX existió una controversia entre aquellos que describían el cerebro como una red y quienes lo concebían como una colección de áreas especializadas. En realidad, el cerebro es ambas cosas a la vez.

Regiones localizadas del cerebro llevan a cabo funciones específicas, pero hacen esto a través de la interacción de redes con muchas otras áreas. De hecho, las lesiones focales cerebrales pueden causar déficits neurológicos específicos.

Al comprender las funciones principales de las diferentes regiones corticales, los déficits como la afasia, los trastornos de las funciones ejecutivas o la incapacidad de procesar la información visual pueden ser a menudo localizados mediante el examen neurológico.

Sin embargo, debido a que las funciones cerebrales son mediadas por redes que involucran múltiples áreas, puede ocurrir a veces una falsa localización. Por ejemplo, las denominadas funciones prefrontales involucran redes que incluyen diversas regiones como las cortezas frontal, parietal y límbica; el tálamo; los ganglios de la base; el cerebelo y el tronco cerebral. Por lo tanto, una lesión en cualquiera de estas estructuras puede generar un déficit que remeda una lesión prefrontal.

Los síndromes de desconexión son otra consecuencia de las propiedades en red de las funciones cerebrales. Por ejemplo, cuando una lesión de las fibras blancas (axones mielinizados) desconecta las redes entre la corteza visual y las áreas de procesamiento del lenguaje, el paciente puede perder su capacidad de leer.

Otro principio importante que puede ayudar a localizar déficits en un paciente es la tendencia de algunas funciones cerebrales a lateralizarse hacia el hemisferio izquierdo o derecho, lo que se denomina especialización hemisférica.

El cerebro humano parece equitativamente simétrico desde el punto de vista anatómico cuando comparamos los hemisferios izquierdo y derecho y muchas funciones sensoriales y motoras están distribuidas en forma simétrica.

Sin embargo, por razones desconocidas, existen marcadas asimetrías en varias funciones cerebrales. Se ha postulado que estas asimetrías posibilitan que ciertas funciones sean procesadas principalmente en un hemisferio eliminando los retrasos causados por los prolongados tiempos de transmisión a través del cuerpo calloso.

La asimetría más obvia en la función cerebral es la lateralidad manual: aproximadamente el 90% de la población es diestra. El grado de asimetría en la destreza manual varía, pero la mayoría de las personas son muy torpes para llevar a cabo tareas tales como escribir o abotonarse con la mano no dominante (que es usualmente la izquierda).

Las neuroimágenes funcionales y los resultados de las lesiones cerebrales sugieren que las tareas motoras complejas para los miembros izquierdos y derechos son programadas principalmente por el hemisferio dominante (que es usualmente el izquierdo).

Es por esto que las lesiones del hemisferio dominante están más comúnmente asociadas con la apraxia, un trastorno en el desarrollo de los movimientos complejos.

El lenguaje es otro ejemplo de especialización hemisférica. En la mayoría de los individuos la función del lenguaje depende predominantemente del hemisferio izquierdo, dominante en más del 95% de los diestros y en el 65% de los zurdos.

Bibliográfia:

  • Hal Blumenfeld (2010). Neuroanatomy through Clinical Cases. Publisher: Sinauer Associates is an imprint of Oxford University Press; 2 edition (August 23, 2010). ISBN-10: 0878936130.
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