Culpa

Entre lamentos y sollozos, una gota de lluvia anuncia la revelación de un efímero sentimiento de culpa que habita indefectible por las aguas de un pasado que llora junto a nosotros. Sale el sol mientras llueve y entre las gotas brilla el viento que hace bailar las puntas de tu cabello. Será la falta de sueño, quizás, aquella por alzar las voces de los lamentos que habitan junto a las nubes, que junto al viento que hace bailar las puntas de tu cabello transitan sin rumbo hacia la pérdida del sentir. El desamor de los lamentos y sollozos solitarios reafirma de cuando en cuando los verdaderos momentos que se atraviesan a potestad de los mea culpas emocionales.

Sentir, sin objetividad en el luto por la defunción de un pasado subjetivo, termina por conquistar las mejillas que reservaría para tus manos frías durante la noche.

Caen las gotas de lluvia desde mis ojos y salpican su voluntad por culminar su trayecto entre tus pulgares.
Mientras llueve por mis mejillas florece el sol entre mis pensares y magnifica la culpa con sus rayos vigorosos.

El viento, en tanto a cuando la lluvia desaparece, hace bailar las puntas de tu cabello y anuncia la llegada de la primavera en tus ojos oscuros, que sin miedo reflejan el privilegio de tenerte cerca, y terminan por magnificar la culpa cuando decide caer la lluvia.