Futuro


Pensar en el futuro es como caer por un abismo sin fondo.
Oscilar entre los pasos
que sin pies no pueden darse
romper los propios huesos
como se rompen cuando se lloran
los pasados escritos en tinta
que alguna vez parecieron grafito.

El futuro es como un cigarro
consumiendo sus propias cenizas.

Dejarse caer por un viento macizo
de palabras aún no escritas
denota un sinsentido
en esencia inofensivo
fundamentalmente deprimente.

¿Cuántas horas pasan
(deben pasar)
para pasar los pesares inquietos
de la incertidumbre de un futuro
aún pendiente de escribir?