S2

Hoy fue un día típico de agencia, gente corriendo, caras largas, caras contentas, urgencias, reclamos, quejas, felicitaciones, falsas sonrisas, saludos “políticos”, sí, un día típico de agencia, pero qué tan típico resulta ver salir a una persona y abrazarla para despedirse, sentir que no era lo que quería, que no era lo “negociado”, que su salida no era hoy. Es triste escuchar LA VERDADERA HISTORIA y horas más tarde ver como le tiran tierra al ahora ex compañero, pero más triste es ser una de las personas que ayudan a poner carbón en el horno de esta mierda para que siga funcionando, más triste todavía es ver que para llegar a ESE puesto el requisito “básico” es tener una gran dosis de saliva y unas rodillas de acero, pero más triste, muchísimo más triste es escuchar, qué falta de compromiso, que más compromiso quieren que a su gente comiendo en el subsuelo para que su elefante blanco no “apeste”, pero más, muchísimo más triste es que en casa te digan, Mamá llegaste cuando todavía hay luz, Papá qué haces aquí tan temprano, Amor qué sorpresa yo te esperaba a las 10, más triste es ver la puerta abierta y ver salir a tu compañero de vida porque encontró a alguien que sí lo acompaña, más triste es comer solo porque en casa no queda nadie.

“Sean felices” “metan más ganas” “quiero que contagien a todos con ese ánimo” estas y otras estupideces son las “sugerencias” que nos da la “jefa”, pero en realidad esto no es lo triste del asunto, lo verdaderamente triste es entregar tu alma y tu pasión a un lugar que no tiene corazón.

Buen provecho a los del S2.