Seis intentos frustrados de escribir sobre macrismo

1- Este texto nació de un discurso de Macri, de la risa que sacude, al escucharlo, todo lo familiar al pensamiento, al nuestro, hombres y mujeres de izquierda, incapaces de asumir, desde la experiencia histórica retomada en el propio cuerpo, el espejo tan temido que el macrismo nos ofrece.

2- ¿Cómo escribir, entre nosotros, un texto más? ¿Por qué no hablar, tan solo, del terror neoliberal que penetra las vidas? ¿Para qué seguir movilizando los cuerpos? Porque necesitamos recuperar las ganas de vivir.

3- Lo neoliberal funciona en todas partes, bien sin parar, bien continuo. Lo neoliberal respira, se calienta, come. Lo neoliberal caga, coge, besa. Qué error haber reducido el neoliberalismo a un mero sistema económico. Neoliberalismo, un límite al pensamiento, un indecible. Deserotización del tejido común. Financierización de los cuerpos. Emprendurismo y entusiasmo. Diccionario desesperado que intenta tapar la angustia y definir en tres palabras lo que nos pasa. Error. Porque mientras tanto, en todas partes, neoliberalismo, y no metafóricamente: en nuestros amores, en nuestros consumos, en nuestras militancias, en nuestro barrio y amistades, en nosotros mismos.

4- ¿Es acaso lo neoliberal el modo de vida insuperable de nuestro tiempo? Si y no. Hay una zona gris en la cual no es posible separar, tajantemente, lo neoliberal de aquello que anuncia índices no neoliberales. Neoliberal es el tiempo y el espacio. El pensamiento y el cuerpo. El sentimiento. Pero tal vez sea posible, tal vez no más, componer con otros otras formas de vida en común. Una subjetivación no neoliberal: modelo para armar. Para salir de lo neoliberal, aunque sea por un momento. Instante de peligro.

5- Necesitamos interrogar: aquellos, ellos, nosotros, los mismos compañeros de militancia, los que optaron por el kirchnerismo pero desde una clara posición de izquierda, y los que no lo hicimos, ¿en qué medida no encarnábamos elementos neoliberales que, en aquel momento, ya se gestaban y reproducían en nosotros (y, por no saberlo, no fueron suficientemente pensados como siniestros y sentidos como regresivos)? Los componentes neoliberales están en mí, lo neoliberal hace sistema con los ingredientes inexplorados de toda la cultura argentina de izquierdas.

6- Perón y Lacan, un solo corazón, contó Jorge Alemán que le dijo Ernesto Laclau. Cristina y Francisco, un mismo laberinto. En esa encrucijada se debaten muchos compañeros del campo popular, militantes de izquierda ellos, inconfesadamente neoliberales: como nosotros.

Emiliano Rodríguez, quinto hijo de El Loco Rodríguez. Dada la muerte de los anteriores cuatro hijos del Loco, Emiliano paso a ser una especie de “primogénito ficticio”, sobreprotegido y sobreexigido por su Padre. Por ese y otros tantos motivos, Emiliano sueña con cometer un parricidio efectivo: matar al Padre, no simbólicamente, sino material y fisicamente.

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