El universo Xiaomi

La lámpara USB que acabará con la linterna de bolsillo

¿Quién no tiene un “cuñao” que se ha comprado un teléfono “chino” superbarato que hace lo mismo que nuestro alto de gama de patente occidental?

¿Quién no ha oído hablar de las marcas emergentes Oppo, Meizu o Xiaomi? Sí, esas marcas que nos promenten grandes prestaciones a precios de risa.

Pero no hemos venido a hablar de móviles sino de aquellas marcas que van más allá, al infinito y más allá que decía el poeta.

Porque buceando en webs chinas de nombres a veces pintorescos y a poco que hagamos una búsqueda de la marca Xiaomi (o Mi en otros casos) descubrimos una pléyade de cachivaches que van más allá del simple accesorio móvil pudiendo hablar de un ecosistema.

Tras los móviles o tabletas tenemos fundas, auriculares y altavoces (muy afamados por cierto), baterías externas y unos routers con un aspecto de trackpad de Apple con cuernos (pero parece que muy efectivos). Pero es que la cosa sigue: lámparas USB, acondicionadores de aire, una especie de Segway, purificadores de agua, lámparas inteligentes, sensores de apertura de puertas, pulseras de actividad, cámaras de acción tipo GoPro, cámaras de salpicadero para el coche, televisiones, cámaras de vigilancia para la casa, básculas tipo Withings… Muchos de los accesorios por cierto que pueden configurarse como en una especie de lo que pretende hacer Apple con HomeKit.

Y suma y sigue hasta acabar en las zapatillas de running “inteligentes” o una billetera de piel, unas 1000 referencias en una web como Gearbest que nos puede servir de ejemplo.

No nos equivoquemos, no es el bazar chino de la esquina, si sabes buscar hay cosas interesantes, unas baratas y otras no tanto.

Porque entre el universo de fundas para la cámara de acción Xiaomi Yi o pulseras de cientos de colores para la Mi Band hay como he dicho cosas que merecen la pena: auriculares, altavoces bluetooth, routers o incluso las lámparas USB de a dos euros. Y se llega a piezas como un router con disco duro de 6TB que sale por la “friolera” de 500 euros pero que parece que cuesta lo que vale. Pero al lado tienes cámaras de vigilancia por 28 euros o altavoces bluetooth por 25.

¿El problema? Pues por la razón que sea (imaginemos) el 99% de estas cosas no se comercializan oficialmente en Europa así que o las pides a las webs chinas directamente o caes en manos de “revendedores” que aplican su recargo de beneficio industrial pertinente. En todo caso todas las instrucciones vendrán en un impecable idioma chino que ya verás tú…

Si son unos auriculares ni tan mal pero si quieres disfrutar de uno de sus routers tendrás que trastear con tutoriales en Internet, usar el traductor de Google Chrome o probar si la App de iOS o Android para configurar está en inglés, que a veces hay suerte.

Por cierto cuidado con las copias porque en la misma web te pueden vender copias chinas de los chinos y entrar en bucle…

Si eres aventurero, tienes tiempo y paciencia para encontrar una web fiable y no caes en el precipicio de “ya que es tan barato…” (además de lo del idioma) puedes encontrar cosas muy interesantes.