Me gustaría entender tu idioma,
pero al entenderlo quizás
romperiamos la frontera
de un amor tan puro.
Tengo que ser sincero,
jamás creí posible dejar de mentir.
Rompería cada uno de mis huesos
para escarbar hasta lo más ínfimo
del amor que recorre dentro de mi.
Verme llegar es una locura,
y todo lo que dejé detrás
en ese mundo tan rancio
poblado por mi especie
poco importa por un instante.
Nuestro instante.
Te veo tan frágil
y solo vos
con tu pequeñez
y tu complejidad
pueden sostenerme.
Nunca fuí tu dueño
porque todo lo que tengo para dar
te pertenece.
Y lo que no tengo,
si alguna vez lo tuviera,
