Muñecas con novio versus soldaditos: los juguetes crean estereotipos de género.
Niño fuerte, niña débil… muñecas con novio versus soldaditos… cocinita para el ama de casa frente a capas de súper héroes…niñas que cuidan bebés ante niños que matan con rayo láser. En el día de la niña, aprovechamos la oportunidad para plantear un debate necesario sobre las imágenes cotidianas que recibimos a través de medios masivos, pero también en espacios de socialización, como la escuela.
Nos han marcado la infancia y definido la visión que hoy tenemos de lo que se supone que es ser una niña y lo que debería ser un niño, es decir, en la construcción de género en la infancia. Los juguetes que tradicionalmente se ofrecen en nuestro mercado tienen una influencia fundamental en este tema.
La publicidad y venta de juguetes sexualizados (las cajas para niños nunca son de color rosa) pesan muy fuerte en el desarrollo personal de cada niño y niña.
Es preciso erradicar los estereotipos emocionales de género y vocabularios como “de estas cosas no se hablan”, “ya te va a pasar”, “aquí no pasó nada”, “no hay que llorar”, “los nenes no lloran”, “las mujeres tienen que cuidar, ser tiernas y dulces”.
Y sobre todo, es necesario que desde nuestros espacios educativos podamos trabajar la autoestima del niño y de la niña, que aprendan a conocerse, valorar y desarrollar lo que les apasiona, a expresar sus sentimientos, conectarse con su mundo interior y experienciar herramientas que les ayudarán a un desarrollo más completo y profundo de su self, para gerenciar de la mejor manera el sufrimiento y los descuidos en sus necesidades elementales de los sistemas familiares y culturales.
Nota: el video Fe/male toys que acompaña a este artículo es de autoría de Teresa Sala, y fue realizado en el marco del proyecto She-Culture, con el objetivo de visualizar cómo los juguetes refuerzan, o contribuyen a superar, los estereotipos tradicionalmente relacionados con los roles de género, así como las formas en que interpelan a los niños y niñas. Fuente