ORANGE IS THE NEW BLACK

Alejándome por supuesto del best- seller y de la exitosa serie. Este título podría resumir lo que quiero exponer a continuación.

Estos días, la formación naranja ha cerrado un posible pacto de gobierno con el candidato a la investidura, firmando diversos acuerdos para conseguir apoyos el día elegido para la celebración de ésta; insuficientes, evidentemente, para conseguir formar gobierno, puesto que de momento el PP no está cerca de afirmar ni de abstenerse para que esto se lleve a cabo y, por otro lado, Podemos ha dado una negativa rotunda a esta propuesta.

¿Alguien me puede explicar para qué tanto embrollo?, yo comentaré mi honesta opinión. Esto nos avoca a nuevas elecciones en junio, con los términos un poco más transparentes, dado que, si el electorado tuviese que volver a ejercer su derecho al voto, sabríamos hacia donde se posiciona cada uno de los partidos candidatos. Sin duda, no lo veo ni tan descabellado a estas alturas, aunque reconozco cierta intranquilidad. Resulta que votar al PSOE, era votar al señor Rivera, que apoyaría a éste para formar gobierno, pero eso sí, con un 80% del programa naranja.

Pero lo que me deriva a la locura, es que el partido socialista pretende convencer a su gran oponente, a ese al que ha negado hasta un café, al que llama y sigue llamando partido de la corrupción, para que le apoye. ¿Nos hemos vuelto todos locos?, eso se llama gran coalición, encubierta o no tanto, pero un gobierno representado por Pedro Sánchez, con el programa de Rivera, pero secundado por el PP, no creo que sea lo que quiere la mayoría.

Sinceramente me parece una ofensa, un embuste monumental a aquellos que depositaron su voto en un supuesto “gobierno del cambio”. Me siento estafada, porque con una victoria pírrica no puedes vender a millones de votantes.

Expuestos estos hechos, comentar que, por ahora, ya se está quitando la careta ese atractivo señor, por el momento ha tumbado derogar la ley mordaza, la reforma laboral, contemplando ese contrato único que tanto denostaba, que, haciendo un inciso sobre éste, diré que me gustaría que la gente se informara de qué va el tema, antes de que a esos padefos y familiares “sabelotodo” en las cenas de nochebuena les oigamos decir… ¿“no queríais un contrato indefinido para todos” ?, porque no lo es. Pero sinceramente el igualar por abajo, a mí, y a muchos como yo, que siempre hemos tenido y tendremos contratos precarios, no me parece tan mal, porque a mí no me toca, claro. Ahora, no creo que las personas que llevan años trabajando en la misma empresa les haga gracia verse en la situación en la que nos vemos la gente de mi generación cada día. Quizá ya no nos mirarían con esa compasión por no poder disfrutar de los beneficios de ser indefinido (aunque aquí he de puntualizar que hay una miríada de términos y condiciones que quizá aclararé en otro momento).

Terminaré diciendo que no sabemos cómo acabará esto, pero se puede deducir, y la deducción pinta muy negra, o muy azul, mejor dicho. No quiero un gobierno manejado cual títere en aras de los intereses de los que hay en la sombra, eso es lo que hemos tenido hasta ahora y no votamos para eso, por lo menos yo. Pero pinta mal, muy mal en este momento. Dudo que el señor Sánchez le pida salir de nuevo al señor Iglesias después de una infidelidad de ese calibre. Asique sí, prefiero votar de nuevo a ver con buenos ojos una propuesta que es un despropósito lo mires por donde lo mires.

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