Puntos suspensivos

¿Por que solo debemos ser un sueño que ambos tenemos?

En camas separadas. Con los ojos abiertos. Con las heridas sangrantes. Pero tan parecidos el uno al otro.

Tan lejanos que a veces duele cuando la lejanía es incalculable y escapa a cualquier teoría acerca de la distancia entre dos cuerpos.

Porque somos cuerpos, pero celestes. Compartiendo un espacio – infinito – con otras estrellas que no alumbran tanto como deberían.

Cada vez que despertamos olvidamos nuestras existencias.

Eres solo una foto que de pronto encuentro en algún muro y me atrevo a admirar hasta la saciedad. Soy solo las palabras que llegan a tus retinas y luego guardas en algún lugar donde están todas las causas perdidas.

Ni siquiera sabes lo que soy capaz de sentir. Ni siquiera se lo que eres capaz de provocar. Porque ambos nos guardamos las confesiones para cuando sea demasiado tarde, si es que no lo es aún.

Hoy me gustaría poder sincerarme y decirte todas las cosas que busco, pero solo voy a encontrarme con tu dramatismo.

Hoy me gustaría que dieras el primer paso.

¿No te diste cuenta?

Estoy aquí guardando silencio.

Soy esos puntos suspensivos que esperan a que algo pase entre los dos.