Del mundo globalizado al egocentrismo moderno: ¿qué hay en contra de la soledad?
Aglaia Berlutti
344

Gracias Aglaia Berlutti por el artículo, no pensaba escribir algo sobre la soledad, pero me lo has sacado, y la verdad que es un temazo.

Creo que con la soledad pasa un poco como con el hambre (salvando las distancias): nadie quiere pasar hambre y nunca ha sido buena idea pasar hambre, porque no hace falta quererlo ni desearlo, ya pasa por sí solo. Pero hoy en día, en la sociedad de consumo del primer mundo al menos, la mayoría de la gente tiene comida a mano todo el rato (aunque sea basura), el sobrepeso se ha convertido en un verdadero problema y una gran mayoría, aunque sin problemas de peso reales, está algo por encima de su peso ideal (en términos de salud no estéticos). Nuestro cuerpo no está preparado para reaccionar ante un exceso de comida, solo está preparado para la falta de ella.

Con la soledad pasa algo parecido. Creo que la soledad es algo que el ser humano siempre ha necesitado y siempre ha usado, pero nunca hizo falta preocuparse de conseguirla, porque siempre estaba ahí a la vuelta de la esquina. Hoy en día todas las tecnologías de la comunicación que nos rodean, la radio, la televisión, internet y sus redes sociales, han hecho desaparecer la soledad, haciendo que la gente viva y esté efectivamente sola, pero no en soledad.

Sin embargo creo que la soledad es necesaria. Necesaria para elaborar una consciencia de uno mismo, para elaborar un pensamiento reflexivo y crítico de una misma y del resto de personas, de la sociedad en que vivimos y de todo lo que nos rodea.

Estoy seguro que históricamente, desde que éramos pre-humanos, la soledad ha sido parte de nosotros, la hemos disfrutado y utilizado. Luego nos civilizamos y la cosa empezó a torcerse, más tardé llego el capitalismo y el materialismo y ya la liamos del todo.

El capitalismo no solo nos permite vivir solos en un pisito (de lo cual disfruto), sino que nos quiere como individuos aislados (y frustrados), aunque vivamos con más personas. La sensación de estar solo en este mundo está muy arraigada y podría decir que la ves en las caras de la gente. Se ha creado una especie de esquizofrenia triple en torno a la soledad y estar solo; el sistema promueve un individualismo atroz que sirve para destrozar muchos de los logros colectivos de la sociedad, aísla a la gente dejándola sola e indefensa ante todo lo que nos impone, pero sin embargo no nos quiere pensando reflexivamente en soledad, nos quiere entretenidos todo el rato, con la cabeza llena de injerencias externas.

La gente está sola más psicológicamente que físicamente, y eso le lleva a querer evitar (y conseguir) no estar en soledad, desarrollando incluso una especie de fobia hacia ella. Cuándo en realidad, como bien indicas Aglaia Berlutti, nada tiene que ver la soledad con estar sola. Estar en soledad también te prepara para estar sola, te construye como individuo conocedor de uno mismo. Dicen que para tener buen sexo lo mejor es conocerse a uno mismo, y para ello la masturbación es una gran herramienta: uno conoce su cuerpo y disfruta, y luego puede disfrutar más cuando está con alguien. Pues algo así.

Además de todo esto, claro, está el hecho de que algunas personas disfrutamos más de la soledad que otras, podemos disfrutar mucho estando con gente y lo necesitamos, pero un buen rato a solas es indispensable para nuestro metabolismo.

La soledad te expande el cerebro