Interpretando lo interpretable

Evaluar la ficción es probablemente una de las tareas más difíciles que puede cumplir un editor. Hay múltiples criterios que puede tomar en cuenta para hacerlo. En este caso, uno de los criterios que más me interesan para este tipo de análisis es la teoría de la interpretación de Umberto Eco. El autor enuncia que hay tres posibles aproximaciones o formas de interpretar: interpretación, sobreinterpretación y subinterpretación.

En el caso de la subinterpretación, ésta consiste en interpretar muy poco respecto a lo que el texto enuncia. La sobreinterpretación por el contrario consiste en leer cosas que no están en el texto pero que el intérprete se empeña en encontrar.

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Eco afirma que:

“Por supuesto, decidir de qué se está hablando es una especie de apuesta interpretativa. Pero el contexto nos permite hacer esta apuesta de manera menos aleatoria (…) Las apuestas por la isotopía son sin duda un buen criterio interpretativo, pero sólo mientras las isotopías no sean demasiado genéricas”. (Eco, 75)

En este sentido, siempre y cuando se realice una lectura isotópica del texto, es decir, con base en ciertas características no inamovibles pero tal vez si muy bien delimitadas, entonces sería menor la posibilidad de caer en la sobreinterpretación o en la subinterpretación.

Todo esto, se resume perfectamente en la siguiente cita:

“Una interpretación puede considerarse factible y sana debido a que cuenta con sustento no solo en el texto mismo sino también en algunas otras fuentes: «La diferencia entre la interpretación sana y la interpretación paranoica radica en reconocer que esta relación es mínima y no, al revés, deducir de este mínimo lo máximo posible»”. (Eco, 59).

Lo anterior nos hace ver en primera instancia que en todo momento se debe regresar al texto para evitar que haya lugar para la sobreinterpretación. Pero al mismo tiempo también es importante apoyarse en la crítica y en la teoría para darle mayor fundamento y validez a los argumentos que se expongan.

Es posible que haya muchas teorías y que muchas de ellas nos parezcan utilizables; sin embargo, en el momento en el que nos enfrentamos directamente con el texto no siempre existe la posibilidad de aplicar la teoría debido a que el texto en muchas ocasiones va a sobrepasar los límites que la teoría le impone.

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