De la moda al cuerpo

¿Qué relación tienen la moda y el físico?

Sobre todo las mujeres conocemos lo que es vivir bajo la presión de tener un cuerpo (socialmente)perfecto: sin celulitis, sin estrías, con una talla más pequeña de la que deberíamos y rozando los límites del peso recomendable, y todo esto para ser aceptadas por el resto. La idea de la perfección viene de la mano de famosas “it-girls” a las que convertimos en diosas e idealizamos y casi que les rezamos para ser como ellas. La mayoría nos machacamos con vestir como ellas, andar como ellas, hacernos las mismas fotos y ser lo que consideramos como perfectas. Este podría ser el caso de Gigi Hadid o su hermana Bella: blogueras y modelos que nos “asesoran” y nos incitan a ser ellas.

Por lo tanto, la relación que tienen la moda y el cuerpo es el estereotipo, la imagen asociada de vestir a la moda con un cuerpo delgado. No es ninguna novedad hablar sobre la imagen de las marcas low-cost, la polémica sobre esto sigue viviendo en la sociedad y es sobre todo a las adolescentes o a los de la generación Z, a los que afecta. De hecho poco a poco vamos saliendo de esa burbuja que hemos creado y poco a poco la sociedad va siendo más consciente de la relación entre tener un buen cuerpo a la par que sano. Muchas modelos de “tallas grandes” se han ido incorporando como imagen de famosas marcas. La modelo Tara Lynn publicó hace poco una foto en su perfil de instagram donde se ven claramente sus estrías y reivindica la normalización de estas, como algo normal del cuerpo de la mujer: “ Las que tuve después cuando estaba embarazada de Finlay, son marcas del orgullo más grande que jamás he conocido. Este es mi cuerpo y lo amo, con estrías y todo”.

A nivel personal he sufrido la angustia por querer tener el cuerpo perfecto, me he machacado mentalmente con la idea de ser aceptada, querida e incluso alagada por la sociedad. Mi obsesión era principalmente con la tonta idea de tener las piernas separadas, que los muslos no se juntaran porque eso era lo perfecto, lo ideal, la moda. Y no, no hablo de una mala adolescencia, hablo de una estudiante de universidad cegada por los estereotipos. Con el tiempo me fui dando cuenta de que todo esto no era para gustarme yo ni para aceptarme yo, era por el resto del mundo. ¿Y qué necesidad tenía de demostrarle al mundo que mis piernas estaban separadas? Ninguna. Como yo, muchas chicas han transcurrido por la misma historia, se han sentido inferiores, imperfectas, inseguras. Debemos aprender a querernos y respetarnos más y entender que ir a la moda o ir bien vestidas no implica tener un cuerpo insano.

Yo me uno a la petición de la modelo #amatucuerpo (#loveyourbody)

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