Un favor (una obra en dos actos)

-Salí. Andá para afuera ¿querés? Tenés que ir a ver, así volvés con noticias y nos enteramos qué pasa.

-¿Por qué no vas vos? ¿Qué soy? ¿Tu empleada? ¿La chica de los mandados?

-Dale, andá. No seas mala.

-No, ni loca. Quien invierte en el amor está condenado al fracaso. Así que, ahí tenés. Ya, sin salir de acá, te traigo las novedades.

-No seas boluda. No tiene nada que ver. Andá, contame que ves.

-No pienso salir por dos razones: la primera, lo que te dije. No soy tu empleada. La segunda, ya sé. Lo que voy a ver es un desastre. Y no me interesa. O sí, me interesa tanto que evito verlo porque ya lo se.

-¿Qué sabés? ¿Qué desastre? ¿Cómo sabés si no levantaste el culo de ese sillón?

-Porque se. Porque vivo. Porque siento. No como vos que estas ahí. Imposibilitado de estar quieto para no moverte nunca.

-Sos una tarada nena. No me quedo quieto porque no puedo darme el lujo. En cambio vos…

-¿En cambio yo que? ¿Que te pasa conmigo, eh? Porque bien que cuando necesitas un favor, como ahora, querés que te lo haga sin demasiadas vueltas ¿no?

-¿Por que sos así?

-¿Así como?

-Maldita. Refunfuñona. Mala.

-Ah, bué. Mirá quien lo dice. Mr Buenas Maneras.

-¿Vas a ir?

-¿Ves como sos? Ahora cambiaste el tono. No, no lo compro.

-No te entiendo. Nunca sé qué querés ni cómo tengo que pedirte las cosas.

-Ya te dije cómo soy. Así. Múltiple. Y si no te tomás el trabajo no es mi problema.

-No cambies de tema. Necesito saber que pasa. Quiero saber qué están haciendo. Es importante.

-¿Para quien? ¿Para vos? ¿Para ellos? Porque según lo que estoy entendiendo es mucho más importante para vos que para ellos. Ellos siguen. No les importa nada. En cambio vos hasta que no sepas no podés seguir. Estas obsesionado.

-Nada que ver, tarada. No me importa nada.

-Y bueno, si no te importa no me jodas con que vaya a ver. Fijate cómo seguís y listo. No me rompas las pelotas a mí.

(un silencio y un ruido fuerte parecido al de un vidrio que estalla)

-¿Qué hiciste? ¿Ves como sos? Cuando no tenés lo que querés hacés una pataleta. Throw a fit como dicen los gringos.

-Callate que están empezando de nuevo y quiero oir.

-Ya te dije. No hace falta.

-¿No hace falta qué?

-Oir para saber. Se odian.

-Estás loca. Para vos todo el mundo se odia. Si te sigo termino pensando que estamos en el infierno.

-Lo estamos, lamento informarte. Esto es el infierno.

-Esto ¿qué?

-Esto. Vos queriendo oír lo que pasa afuera. Tratando de adivinar y cuando te falla el oráculo hacerme ir a mí a mirar. Tarado.

-Estás loca. Es trabajo.

-Sí, claro.

-Chau, si no me vas a ayudar borrate.

-Con gusto, total la que se sabe la historia entera soy yo. A vos, siempre te va a seguir faltando un pedazo. Ese que no te quise contar. Porque yo ahora salgo, me voy y los veo. En cambio vos, vos seguís quieto, como siempre.

-Pelotuda.

(una puerta que se cierra con fuerza. se oye una conversación animada que se cuela y entra a la habitación). FIN

20 de noviembre de 2014

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