7 Días de Hacking en el Dev.F.

A una Semana del Curso Piloto del Dev.F.

Manuel Morato
Jul 14, 2014 · 4 min read

Hace exactamente una semana se arrancó con el primer curso del Dev.F. — la primera escuela de hackers de México (naturalmente en el sentido más positivo y constructivo de la palabra hacker). Este primer curso es un piloto experimental que hemos llamado el #CursoCintaBlanca, con referencia al primer nivel en muchos tipos de artes marciales. Esta primera semana nos ha dejado con mucho aprendizaje, varios nuevos amigos y grandes experiencias positivas.

¿Por qué decimos que este primer curso es un piloto experimental? Pues porque estamos experimentando con un modelo educativo diferente, al cual llamamos la des-escuela. La principal diferencia de la des-escuela, al compararla con el esquema tradicional de escuela, radica en que es una manera de adquirir nuevas habilidades y conocimiento muy libre y basada en hacer las cosas, más que en escuchar cómo hacer esas cosas de un profesor experto en el tema. El problema que hemos visto es que una cosa es escuchar cómo se hacen las cosas y otra muy distinta es hacer esas cosas ya en la vida real, rodeados siempre de complicaciones y problemas inesperados que inevitablemente surgen.

La Des-Escuela

En la des-escuela no se asiste para escuchar al profesor, sino más bien para sumergirse inmediatamente en comenzar a construir con software al lado de un sensei, que si bien es un experto en el tema que se está viendo, trabaja más como un guía y como un mentor que construye al lado de cada participante del curso. El objetivo no es memorizar conceptos o fórmulas para pasar un examen, sino aprender construyendo y ensuciando las manos.

Hablando de ensuciar manos, en el Dev.F. es clave y central cometer errores. Es lógico y natural que al comenzar a hacer algo nuevo, como lo es construir software para quienes no son desarrolladores, se van a cometer muchos errores y se va a meter mucho la pata. Dev.F., siendo la des-escuela, busca ser precisamente eso: un taller donde se vale derretir, deshacer, romper y hasta hacer explotar cosas, todo en nombre de un aprendizaje genuinamente experiencial. Desde este enfoque, los errores y tropiezos son algo bueno y positivo; algo que acelera el proceso de aprender algo nuevo.

Por último, en el Dev.F. no es suficiente aprender solamente de los 3 senseis principales. Obviamente es mucho lo que estos 3 virtuosos del software pueden transmitir a los participantes, pero ¿qué mejor que recibir una perspectiva de un número aún mayor de expertos? Por esto, por el Dev.F. han desfilado esta semana más de 5 expertos en diferentes temas relacionados con herramientas de software. Estos mentores incluyen a expertos en software de Google, del IMCO, y de otras organizaciones interesantes. Así los puntos de vista con los que han tenido contacto nuestros participantes han sido mucho más variados y ricos.

El Resumen de la Primera Semana

Y justamente todo esto ha sido la primera semana del Dev.F. Nuestra primera generación está formada por 17 participantes. Diversidad es la palabra que ha caracterizado a este grupo: el participante más joven tiene 14 años y está cursando la secundaria; el más viejo tiene 51 años y es un señor español que ha manejado negocios de web hosting. El grupo también incluye a 3 mujeres, a un actuario, un ingeniero mecatrónico, varios estudiantes universitarios de distintas carreras, desarrolladores de videojuegos, entre otros. Los lugares de origen de los participantes también varían desde nativos del D.F. hasta otros y otras de Cuernavaca, Mérida, Guanajuato, y del Estado de México. Lo que comparten es un deseo ardiente por crear cosas y por construir nuevas soluciones a problemas cotidianos.

Cada integrante del grupo está aprendiendo a construir con software trabajando en un proyecto específico relacionado con solucionar un problema que ellos y ellas han experimentado. La idea no es construir una idea millonaria ni tampoco un modelo de negocios exitoso, sino más bien trabajar en un problema que les parezca importante y divertido, para que así disfruten cada minuto que le dediquen a trabajar en su solución. De esta manera, se viene al Dev.F. a aprender muchas cosas nuevas, pero también se viene a tener una gran e interesante experiencia de vida.

Seguiremos documentando y compartiendo la evolución del primer curso Cinta Blanca del Dev.F. y les platicaremos cómo sus apasionados participantes se van convirtiendo, una línea de código a la vez, en experimentados creadores.

    Manuel Morato

    Written by

    Tarahumara wanna-be. @ememorato

    Welcome to a place where words matter. On Medium, smart voices and original ideas take center stage - with no ads in sight. Watch
    Follow all the topics you care about, and we’ll deliver the best stories for you to your homepage and inbox. Explore
    Get unlimited access to the best stories on Medium — and support writers while you’re at it. Just $5/month. Upgrade