El desconocido IOT

Internet of things

La primera vez que escuche hablar del término IOT (internet of things, en español internet de las cosas), hace un tiempo atrás, quedé un poco descolocado. Googleé inmediatamente para poder entender de lo que se trataba y así poder continuar en la conversación.

El concepto del IOT consiste en que cualquier producto puede conectarse con cualquier otro a través de internet y comunicarse entre sí. Un ejemplo de esto pueden ser los wearables, tales como los relojes, pulseras, cinturones. Son objetos de uso cotidiano que se conectan a internet. También pueden ser un refrigerador, una lavadora, un aire acondicionado, la temperatura del hogar, las luces, entre otros. Tales dispositivos, al conectarse a internet e intercambiar información, les permiten a las personas monitorear el aparato en tiempo real y además controlarlos de forma inalámbrica cuando se les antoje.

Muchos diseñadores UX quizás anhelamos poder diseñar algo relacionado con este rubro, ya que nuestra imaginación vuela al pensar sobre la interacción y experiencia que podríamos llegar a crear para los usuarios finales.

Hace un par de meses atrás me llegó la oportunidad de trabajar para un proyecto de este tipo, para diseñar una aplicación de una marca reconocida de electrodomésticos que se conectaban a través de internet. La idea era genial, todo parecía perfecto, pero no pasaron muchos días cuando me topé con la dura realidad.

Al ser tan nueva esta área la documentación es escasa, se dificulta un poco la comprensión cuando necesitamos ahondar en algo más técnico. Tampoco hay muchos casos de estudios disponibles de otras marcas, además de la poca o casi inexistente experiencia en la comunidad local de diseñadores UX, esto hace que sea más complejo resolver las distintas dudas que van surgiendo, pero sobre todo el trabajar de forma remota sin la posibilidad de interactuar con los electrodomésticos hicieron que se convirtiera en un digno reto.

El análisis sobre el uso contextual y el sentido común fue mi aliado para resolver los problemas de diseño que enfrentaba, resulta fácil pensar la interacción e interfaz de un botón puede encender o apagar remotamente una lavadora, pero configurar un ciclo de lavado de los 14 ciclos disponibles, con cinco opciones principales por ciclo, y que cada una de estás 5 opciones tengan tres o más variables dentro de sí ya es otra cosa. Reducir la cantidad de taps en el Happy Path para lograr las tareas era imprescindible.

De la experiencia que tuve al diseñar la interacción para 5 appliances, los cuales era el lavavajillas, el horno, el refrigerador, la lavadora y la nevera de vino aprendí que mostrar un contenido sencillo, con notificaciones oportunas y no invasiva es la clave para que las personas puedan sacar la mayor ventaja de adquirir un producto de esta categoría. Claro está que siempre va depender mucho como esté la arquitectura de información, pero sobre todo del contexto en el cual posiblemente usen la aplicación.

El diseñar experiencias para dispositivos de la categoría IOT resumo dos cosas que hay que entender bien; esto es los contextos de uso y la libertad que le da a las personas de gestionar tareas de forma remota. Hay que recordar siempre que el diseño visual no significa una experiencia satisfactoria para un usuario final si esta no lo ayuda a completar sus tareas y expectativas. El objetivo es lograr ayudarlos y conducirlos de un punto A al punto B de la forma más intuitiva, aprovechando sus experiencias previas y sacando ventaja de ello.

Aún queda tiempo para asentar las bases que harán que esta categoría de IOT sea conocida, especialmente por aquellos que diseñamos para que ese mundo sea posible.