Experimento: 30 días monitoreando mi sueño con un Smartband.

Hace meses me empecé a preocupar por la calidad y cantidad de horas de sueño que estaba teniendo.

Sentía que no descansaba lo suficiente aunque durmiera varios días las horas que se recomendaban. Estuve leyendo del tema de diferentes fuentes, desde los hábitos de emprendedores y grandes personalidades, hasta pasar por la psicología, filosofía y religión.

Comparto algunas citas que captaron mi atención:

“Es bueno levantarse antes del amanecer, pues dicho hábito contribuye a la salud, la riqueza y la sabiduría” — Aristóteles
“Acostarse temprano y levantarse temprano hace al hombre sabio, rico y sano” — Benjamín Franklin
“Si se van a dormir a las 10:00 de la noche y se levantan a más tardar a las 6:00 h, las cosas les irán bien” — Gordon B. Hinckley
“El arte del descanso es una parte del arte de trabajar”— John Earnest Steinbeck
“No importa dónde estoy en el mundo, intento despertar rutinariamente alrededor de las 5 a.m.”— Richard Branson
“La pérdida de sueño afecta la atención, las funciones ejecutivas, la memoria funcional, el estado de ánimo, las habilidades cuantitativas, el razonamiento lógico e incluso la destreza motriz” — John Medina

En casi todo encontré un punto en común: dormir y levantarse temprano trae sus beneficios.

Entre los beneficios se habla de abundancia, que pasa por renglones como la energía física, productividad laboral, inspiración, riqueza, sabiduría entre otros.

Quería medir mi experimento con ayuda de la tecnología, así que investigando sobre los Smartband y las rutinas de sueños decidí invertir en uno para monitorear las horas y tipo de sueño. Septiembre fue el mes que elegí para mi experimento apoyado en la tecnología.

Con las métricas que recabe del Smartband logré un mejor entendimiento de mí ciclo de sueño.

Métricas de mi sueño del mes de Septiembre

Las conclusiones sobre mi sueño fueron las siguientes:

  • Necesito mínimo dormir 6.5 horas para levantarme sin sueño.
  • Necesito mínimo 2.2 horas de sueño profundo para levantarme renovado.
  • Durmiendo bien varios días, puedo robarle 2 horas a una noche y dormir solo 5 horas sin que me afecte el rendimiento al día siguiente.
  • Si duermo entre las 10 y 11 de la noche descanso mejor que si duermo las mismas cantidad de horas pero después de las 12 de la noche.
  • Dormir más de 8 horas no me deja tan relajado.
Detalles del registro de una noche sueño

Medir me ayudó a detectar patrones de mi propio ciclo de sueño, comenzar a entenderlos me permitió darle un impulso mayor a mí productividad diaria y mejorar mi estado de ánimo y mantenerlo por más tiempo durante el día.

Un descubrimiento importante para mi fue reconocer que los días que trabajo remoto desde casa, al tener menos actividad física termino más cansado aunque haya dormido mis horas reglamentarias, con lo cual este mes de octubre estoy midiendo la cantidad de actividad física y cómo termino al final del día.

Como conclusión final es que muchos de los beneficios de estas teorías y citas se pueden verificar en corto plazo, aunque otras no sea tan inmediato como el caso de las riquezas 😛 pero al fin y al cabo un experimento que valió la pena ponerlo en práctica, me dejo mucho conocimiento y un nuevo hábito, el cual es dormir temprano.