¿Le puedes sumar belleza a un atardecer?
No eres lo que me faltaba, ni soy lo que te hacía falta. No eres un complemento, ni soy tu complemento, porque no hay nada que complementar. Cada quien es completo como es, con lo que tiene y con lo que no tiene. ¿Le puedes sumar belleza a un atardecer?, ¿le puedes agregar brillo a la sonrisa de un niño?, ¿es posible?. Apareciste en mi camino siendo completa. Nada nos falta y nada nos sobra. Cruzamos nuestras miradas, y al mismo tiempo nuestro propósito de vida se alineó con los deseos más nobles del universo. Nos hicimos uno como dos gotas de agua, cada quien con su camino recorrido, lo que nos trajo aquí. No se necesitan la una a la otra, pero al unirse suman más. Al unirse calman con intensidad la sed de quien las bebe. Esto es lo que somos, un bálsamo para el universo, pues sabemos que esto no es para nosotros, es para dar, es para aliviar. Hacemos lo que se tiene que hacer. No hay nada que lograr, no hay nada que alcanzar. Todo es como es, justo aquí.
Pero esto ya pasó, ahora no hay nada. Solo el silencio, y después nada.