Con la popularidad en mínimos históricos, el frágil ego presidencial se esfuerza por articular una mentira.

Enrique Peña nieto llenará la Plaza de la Constitución con los tristemente célebres: 'acarreados'. Un autoengaño que permitirá al mandatario conciliar el sueño.

Mañana nadie creerá en la fotografía que mostrarán los periódicos. Pero más nos vale hacerlo. Más nos vale aceptar que la mayoría de las personas que vitorarán a nuestro maltrecho presidente, lo haran gustosas.

No juzguemos a las y los 'acarreados'. Ellas y ellos son las víctimas de un cruel sistema que se aprovecha de su necesidad para apuntalar la falacia antidemocrática.

Acabemos con la desigualdad y los déspotas que lucran con ella morirán de inanición.

#RenunciaYa EPN

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