¿Recompensas para el ciclista urbano o para todos?

El caso Crepes & Waffles


A principios de año en Biko tuvimos la oportunidad de sentarnos ante la junta directiva de tal vez la empresa en la industria de restaurantes más importante de nuestro país: Crepes & Waffles. Nuestro propósito, convencer a estas personas que queríamos mejorar la calidad de vida de nuestras ciudades con su ayuda. Sin pensarlos dos veces, este grupo maravilloso nos dió su bendición y nos abrió la puerta de su casa para ‘recompensar al ciclista urbano’. La verdad fue otra. Recompensamos a toda la ciudad de Bogotá.

Desde el 29 de abril en todos los restaurantes Crepes & Waffles de Bogota una nueva moneda era bienvenida en sus cajas registradoras — el biko — y con esta llegada comenzó la recuperación de nuestra ciudad. Empezaron a llegar los primeros ciclistas incrédulos ante la posibilidad de cambiar pedalazos por productos a un precio muy inferior de lo que normalmente pagarían. Durante est0s 3 meses llegaron de todo tipo: el generoso que intercambiaba bikos por potes de helado litro y medio para compartir con su familia, el romantico que invitaba a su novia a un cono de temporada a cambio de unas gotas de sudor en su bicicleta, el vanidoso que ya había hecho las cuentas de calorías quemadas en la cicloruta y que sabía que era hora de darse ese placer de un crepe de nutella, y así fueron llegando. En total 1.245 clientes visitaron los restaurantes.

Las meseras se fueron acostumbrando a que personas llegaran con cascos a sentarse en sus mesas. Otorgaban descuentos a quienes a ojos de muchos eran un simple cliente más que había llegado en bicicleta. Pero realmente a ojos de todos deberían ser los ‘heroes’ que junto con empresas como Crepes & Waffles recuperan nuestra ciudad. Y por ese mismo motivo deberiamos darles las gracias.

Hay que darles las gracias por que en un poco más de 3 meses esos pedalazos y beneficios en helados, crepes y sopas se convirtieron en los siguientes logros:

Reducción en 8.1 toneladas de emisión de CO2 en el aire de nuestra ciudad.

— equivalente a la suma del peso de un elefante africano y un rinoceronte blanco aproximadamente. —

y

Recorrieron 32.650 kilómetros sin emplear un medio de transporte motorizado congestionando nuestras vías.

— equivalente a viajar en bicicleta desde Bogotá a Shanghai. ¡IDA Y VUELTA! —

Fue así como Crepes & Waffles no solo recompensó a nuestros ‘héroes’. Nos recompenzó a todos. Nos compartió un aire más limpio. Invitó a que otros no llevaran otro automóvil al tráfico de nuestra ciudad. Estimuló a que no se emplearán nuestros saturados sistemas de transporte público. Estos para nosotros son logros muy imporantes y deberían serlo para todas las empresas.

Incluida la suya.