Cobertura cambiaria apuntala al Peso

No es ningún secreto: desde mediados de 2014, el mercado cambiario mexicano no ha dejado de estar presionado, al punto de elevar su cotización hasta su máximo histórico de casi 22 pesos, justamente cuando Donald Trump asumió la presidencia de Estados Unidos, el 20 de enero del año presente.

Durante estos últimos años, Banxico tuvo que utilizar parte de las reservas internacionales para moderar la volatilidad del tipo de cambio, cosa que logró solo parcialmente. Como lo ha mencionado el propio titular de Banxico, Agustín Carstens, el peso está subvaluado; según nuestros cálculos, la subvaluación sería cercana a 25%, lo que significa que hay un margen muy amplio para que nuestra moneda pueda apreciarse, ello a condición de que el entorno económico sea el más apropiado.

Como referencia: teóricamente, el tipo de cambio debería ubicarse actualmente alrededor de los 17 pesos.

Desde que Donald Trump asumió el poder, paradójicamente el peso mexicano ha registrado una ganancia importante, al apreciarse 10%, ubicándose ahora alrededor de los 19.70 pesos por dólar. Se trata de su mejor registro en varios meses, lo que ocurre justamente cuando la FED prácticamente asegura que muy pronto volverán a subir sus tasas, al tiempo que Banxico ha reforzado recientemente su postura alcista en tasas con fines antiinflacionarios y para moderar la volatilidad cambiaria.

Esta ganancia del Peso mexicano se ha reforzado ante el anuncio de hace unos días de la Comisión de Cambios (Banxico + SHCP) para implementar un programa de coberturas cambiarias liquidables a partir del 6 de marzo, donde las instituciones financieras participarán haciendo sus posturas en forma de subasta hasta por 12 meses y por un monto total de 20,000 millones de dólares. A diferencia de otras ocasiones, esta vez Banxico no usará las reservas internacionales, ya que al término de la cobertura se hará efectiva la diferencia por medio de pesos. De esta manera, tanto exportadores como importadores (también inversionistas) podrán hacer uso de este nuevo mecanismo usado por la Comisión para ayudar a moderar la volatilidad del mercado cambiario.

Esta medida tiene un carácter preventivo, ya que posiblemente las autoridades anticipan eventos de volatilidad cambiaria ante la incertidumbre que se espera a raíz de las negociaciones sobre el TLCAN. Por lo pronto, la medida implementada por Banxico está dando muy buenos resultados y los mercados lo están tomando positivamente. El hecho de que el peso gane terreno por esta medida tendrá implicaciones sobre los precios de los combustibles (una posible baja), además de generar menores presiones sobre la inflación.

En suma, la medida ha sido positiva y no compromete las reservas internacionales, que ahora se ubican alrededor de los 175 mil millones de dólares.