El resurgir de la fe.

De como la fe comienza de forma intrínseca.

Y es que en años anteriores yo era juez y verdugo de todas esas personas que, de un día para otro, se volvían fanáticos religioso y pregonaban un verdadero cambio en cristo, pero ahora empiezo a comprender de que va toda esa conversión.

No es que me esté cambiando de religión, soy católico por decisión de mis padres, ni tampoco estoy yendo todos los domingos a la iglesia, pero hoy realmente vuelvo a tener fe.

De pequeño era asiduo a la iglesia y a la religión, realmente acrecenté mi fe en ella. Pero de pequeño los problemas no te abarcan.

Al pasar de los años, fui perdiendo la confianza y la fe en la iglesia. Tantos casos de pedofilia y pedrasteria dentro de ella, corrupción, fraudes y robos. Después pasó a ser el gobierno, la sociedad, la educación, el ámbito laboral. Poco a poco fui perdiendo la fe en todo lo que conocía.

Ahora pasó por un resurgimiento de la fe. Y no necesite ni religión, ni gobierno, ni sociedad, pero si mucha educación.

Es que ahora me doy realmente cuenta de en quien creo y en quien confío; en quien tengo fe. Y hoy estoy seguro que tengo fe en mí mismo.

Porque bíblicamente no he necesitado un Jesus que se sacrifique por mi, yo me he sacrificado por mí. He logrado hacer el bien, crecer, desarrollarme y superarme a mí mismo. Hoy creo en mi.

Los problemas están, y estarán siempre, pero está de nosotros dejarnos vencer por ellos y no hacer nada al respecto.

La fe se define como la seguridad o confianza en una persona o cosa; como la creencia que no está sustentada en pruebas, producto de una promesa.

Hoy tengo fe en mi, hoy sé que no puedo defraudarme aunque falle, hoy tengo la promesa y la firme convicción de que yo mismo lograre sacarme a mí mismo adelante.

Hoy creo en mi. Y tu, ¿ya estás creyendo en ti?

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.