5 Razones para entrenar por la mañana

*NO* después del trabajo.

Una parte del ajetreado y bullicioso estilo de vida en la ciudad es la prisa, la falta de sueño, y a veces incluso de la de nutrientes de calidad.

Dormimos pocas horas, mal comemos en la oficina o de camino a algún recado. Las jornadas laborales son largas y necesitamos relajarnos después del trabajo, llegar a casa, soltar todo y sentarnos unos minutos en el sofá. Estos suelen convertirse en un par de horas frente al televisor con demasiado cansancio acumulado como para cocinar algo saludable y acabar de nuevo malcomiendo.

A lo lardo del año, no son pocas las veces que nos apuntamos a un gimnasio, hacemos una dieta o seguimos alguna rutina de ejercicios via online, pues la motivación inicial no dura lo suficiente como para mantenerlo en el tiempo, no se convierte en un modo de vida. Y cuando lo conseguimos no somos capaces de apartar el estrés y la presión del día a día lo suficiente.

Hay muchas razones por las que un entrenamiento express no se convierte en nuestro compañero de viaje, puedes leer alguna en este post.

Por esta razón es importante que nos demos a nosotros mismos la mayor ventaja que podamos. Como por ejemplo la franja horaria.

Por la mañana el cuerpo segrega mayor cantidad de hormonas que nos inducen al estado de alerta. Estas hormonas hacen que nos sintamos más enérgicos y concentrados, lo que nos permitirá ser más productivos durante el día.

Poner el despertador un poco antes por las mañanas no será tan duro si sabes que entrenar por la mañana:

  1. Quema más grasa: Está comprobado que la mañana es una destructora de grasa. Diversos estudios de Harvard descubrieron que las reservas de carbohidratos de los músculos están casi vacías a primera hora del día, haciendo que el cuerpo tome el combustible de las reservas de grasa almacenadas. El cuerpo es sabio y sabe buscar la fuente de alimentación correcta.
  2. Disponemos de más tiempo: Esto no es nada nuevo, por la mañana nuestras agendas suelen estar más despejadas. No hay reuniones urgentes, imprevistos o compromisos repentinos. Por lo general, las excusas del tipo “me olvidé la bolsa del gimnasio” o “me acaban de programar una reunión” son validas. Es el momento perfecto para mimarnos un poco.
  3. La quema calórica se prolonga durante todo el día: Hacer ejercicio por la mañana activa el metabolismo y la circulación sanguínea, así que tu cuerpo continuará quemando calorías a lo largo del día sin ningún esfuerzo extra. Se calcula que si entrenamos por la mañana, cuando lleguemos al trabajo, nuestro cuerpo ya habrá quemado un 25% más de calorías que si no lo hacemos.
  4. Aporta la actitud adecuada: Todo el mundo sabe que hacer ejercicio te aporta una sensación de bienestar única, y es que tu cuerpo produce la llamada “hormona de la felicidad”, reduce el estrés y te hace sentir mejor contigo mismo. La serotonina, esta hormona de la que hablábamos, te ayuda a ser más productivo, a tomar mejores decisiones y tener la mente más despejada y creativa.
  5. Conseguimos constancia: Algunas investigaciones han demostrado que el 75% de las mujeres que entrenan por la mañana serán más constantes con su entrenamiento a lo largo del tiempo, frente al 25% de las que entrenan por la tarde.
Si aún te asalta alguna duda, sólo te invito a comprobarlo. Pon los pies en el suelo y camina hacia tu bienestar.