Levanta la vista de tu Smartphone y redescubre la vida.

Cuerpo, deporte y el arte de comunicarse.

SUPERCALIFRAGILÍSTICOESPIALIDOSO!

¿Qué? ¿Cómo? ¿Hablas mi idioma? No sé lo que significa ese trabalenguas, lo reconozco, pero ya había escuchado esa palabra antes y cuando lo hice por primera vez tuve la sensación de que tenía que aprender idiomas nuevos y me pregunté:

¿Es el lenguaje la clave de una buena comunicación?

Algo me decía por dentro que conocía bien lo que esa palabra quería decir aunque me sonara a marciano. Un sentimiento, una emoción, un estado, un propósito, todo eso podría describir de ese trabalenguas si me preguntaban, todo, salvo su significado.

Lo cierto, es que es una palabra carente de significado estandarizado en algún diccionario, pero podríamos ser capaces de otorgarle uno de manera individual o personal, porque a falta de etiquetas puede ser lo que tú quieras que sea; si, si, has oído bien, la interpretación del lenguaje siempre es subjetiva.

Canción original de la película Mary Poppins

Después de ver el trailer en un idioma diferente al de este post, probablemente te traiga recuerdos de la película entera, pero no, no es eso en lo que quiero centrarme, sino en el significado que le has dado, probablemente sea algo como “divertido” o “guay”, connotación positiva en cualquier caso. Sabes lo que quiere decir.

¿Qué cómo lo sé, te preguntas? Pues me encantaría decirte que puedo leer tu mente como buena psicóloga, pero no, eso es solo un mito; lo sé porque la comunicación va más allá que las palabras (RAE. 1. f. Unidad lingüística, dotada generalmente de significado, que se separa de las demás mediante pausas potenciales en la pronunciación y blancos en la escritura)o el lenguaje ( RAE. 1. m. Conjunto de sonidos articulados con que el hombre manifiesta lo que piensa o siente).

La comunicación lleva implícitos componentes que alimentan el sentido del mensaje como son el tono de voz, la expresión facial y corporal, la situación o los sentimientos que se pongan. Pero todo esto a veces se nos escapa con el uso de la tecnología, cada día nos sentamos frente a nuestro ordenador o nuestro smartphone a comunicarnos con el mundo, todo se reduce a escribir unas cuantas palabras en una pantalla fría, aséptica, vacía de emociones, como si de una escultura egipcia se tratase de quien está al otro lado.

¿Serías capaz de imaginar el diálogo de esta pareja? ¿Resultaría creíble si de sus bocas saliese un mensaje de amor y pasión,o incluso de enfado?

Probablemente resulte una situación extraña la de esta imagen, porque una palabra con significado pero carente de emoción puede no transmitir nada o incluso confundirnos.

Y el caso contrario, ¿nos transmite los mismo?

¿Podrías imaginar una conversación entre ellos? Creo que sería fácil, habría muchas posibilidades, pero está claro que ambos quieren estar ahí y compartir ese momento.

En este vídeo se ven muy claros los componentes comunicativos de los que hablábamos antes, estos bebes aún no conocen el lenguaje de su sociedad, no sabemos si son españoles, ingleses o ucranianos, pero lo que si sabemos es que se comunican y se entienden. Utilizan todas las herramientas que están en su poder , gestos, sonidos, movimientos, etc. Están estableciendo vínculos afectivos entre ellos, y esa es la parte importante de la comunicación.

Establecer vínculos afectivos con otras personas más allá de la superficie y las etiquetas es el lado más social del ser humano. Nos ayuda a no sentirnos solos y crear comunidad.

Los adultos, con la madurez, nos olvidamos de esa parte espontánea y subconsciente de la comunicación, no queremos mostrar nuestros sentimientos y empezamos a crearnos los límites, como hablar a través de una pantalla fría de móvil, encerrarnos en nuestra oficina o no viajar por que no conozco otros idiomas; nos convertimos en esas figuras hieráticas que sueltan palabras aprendidas y estandarizadas.

Un vez has entrado en esta dinámica puede parecer complicado salir, nos autoconvencemos de que no somos capaces de algo más, sin embargo hay algo en lo que es muy difícil sostener las barreras durante mucho tiempo, en el deporte.

Cuando estamos practicando cualquier deporte se rompen las cadenas que nos atan a la anterior situación y dejamos que el resto de elementos comunicativos entren en acción. El primero que habla es nuestro cuerpo, nuestras emociones y nuestros gestos hablan por nosotros, casi no existen las palabras. No nos da tiempo a imaginar y planificar como será el siguiente paso, sólo actúas, vives el aquí y el ahora.

Cuando le restamos importancia a lo que NO controlamos y le sumamos puntos a los que SI sabemos transmitir pareciera que se equilibrara la balanza y la comunicación empiece a cobrar sentido; porque todos los idiomas o lenguajes tienen algo en común, la emoción asociada.

Pongamos el ejemplo anterior, el deporte. Yo soy deportista desde que tengo recuerdos, y siempre que viajo, que me encanta, acabo practicando algún deporte con gente local, algunas veces ni siquiera tenemos el inglés como idioma común; si bien he de reconocer que al principio ando perdida si no conozco las reglas del juego, al poco rato ya estoy completamente integrada, ellos me hablan en su idioma y yo acabo alentando a mi compañero de equipo con un “corre que tu puedes” bien fuerte, disfrutando de un buen rato entre risas, nos sentimos parte de lo mismo a pesar de nuestras diferencias.

Ahora me he trasladado a vivir a Dubai, mi inglés es el suficiente para sobrevivir, pero igual no el suficiente como para tomarme un café con alguien y echar la tarde, así que en mi lista de prioridades la número uno es apuntarme a jugar voley. Así se me hará más llevadero mi proceso de adaptación, cambio de rutinas y empezar a establecer vínculos afectivos; algún día llegarán esas tardes de café.

Esta es mi nueva familia, cuando comparto con ellos se me olvida que hemos llegado hasta aquí desde lugares muy lejanos del mundo.

En un post anterior,

ya hablábamos de los beneficios de aunar motivaciones y acciones para una forma de vida saludable. Es importante construirse a uno mismo fuerte, por dentro y por fuera.

El deporte no sólo nos puede aportar un cuerpo bonito, es mucho más, nos acerca a otra gente compartiendo intereses, desarrollando vínculos y sentimientos de pertenencia.

Deporte es comunicación.

La comunicación va más allá de las palabras, utiliza todas las herramientas que estén a tu alcance para sentirte bien, igual que cuidas tu voz hazlo con tu cuerpo y ponlos a trabajar juntos para equilibrar la balanza.

Encasillar el conocimiento y nuestras habilidades es como intentar ponerle puertas al mar.

Mens sana in corpore sano, monstro quod ipse tibi possis dare — Sátiras de Juvenal

(Mente sana en un cuerpo sano, te muestro lo que tú mismo puedes darte)