Virtualización de la educación superior en tiempos de COVID-19: Estrategia

Este artículo presenta la estrategia para hacer frente a la inminente necesidad de virtualización de las clases adoptada por la Facultad de Ingeniería Química (FIQ) de la Universidad Nacional del Litoral (UNL).

El día 19 de Marzo de 2020, el presidente de la Argentina anunciaba la cuarentena total para prevenir el avance de la pandemia. Días anteriores, el rector de la UNL, Enrique Mammarella, firmaba la resolución que definía el comienzo de clases virtuales para toda la comunidad a partir del miércoles, 1 de abril.

Esta situación nos ponía por delante un gran desafío, si queríamos evitar la pérdida del cuatrimestre por parte de nuestros estudiantes, deberíamos virtualizar el dictado de clases en 15 días. Si bien hace algunos años se venía trabajando en esta línea, en la FIQ aún no teníamos ninguna carrera a distancia y las asignaturas que contaban con “entornos virtuales” los utilizaban, meramente, como un repositorio de documentos académicos. Algunas de ellas, ni siquiera hacían uso de esta plataforma.

Cabe destacar que el aislamiento nos ponía en jaque, ya que estábamos acostumbrados (tanto el personal de la gestión como el cuerpo no docente) al trabajo presencial y nunca habíamos hecho de forma remota. Afortunadamente, desde hacía unos años, veníamos trabajando en la digitalización de las oficinas y la utilización de la NUBE UNL para el almacenamiento de archivos de forma Online y, recientemente, habíamos implementando el sistema SIU GUARANI 3, brindándonos grandes ventajas en la gestión académica.

Trazamos objetivos cortos y realizables. El principal, consistía en lograr que nuestros docentes traspasaran el umbral mínimo de conocimiento para posibilitar el dictado virtual. Las acciones las estructuramos en cuatro etapas, explicadas a continuación.

Etapa 1 — Gestión digital: ¿dónde estamos parados?

Esta etapa pasó en un abrir y cerrar de ojos. Fueron seis intensos días, donde trabajamos incansablemente para determinar la situación en la que nos encontrábamos, seleccionar cuidadosamente las herramientas digitales a utilizar, conformar equipos, capacitarlos, generar la estrategia y, lo más difícil, empezar a pensar digital.

El propósito de esta etapa fue aprender a trabajar de forma remota, definir cuál era el umbral digital que necesitábamos que nuestros docentes traspasen para acceder a una educación 100% digital. Debíamos transferir, en los días que quedaban, todo este conocimiento a nuestros docentes y configurar los softwares disponibles.

No obstante, lo primero que debimos fue aprender a trabajar, discutir y recomponer relaciones en tiempos de “virtualidad” dentro del propio equipo. Esta tarea no fue para nada sencilla, considerando el contexto y la incertidumbre, nerviosismo y ansiedad que traía aparejado.

Alineados con las políticas adoptadas en la Universidad, se adoptó Moodle como plataforma única y obligatoria, se optó por generar un repositorio propio en una Nube privada para el almacenamiento de los videos de las clases filmados por los docentes y se seleccionó ZOOM como herramienta para la realización de las “clases online”.

Pusimos gran énfasis en la utilización del sistema ZOOM, todos sabemos que dar una “clase online” está muy lejos de tener una clase “virtual”, pero esta herramienta:

  1. Permite a alguien con bajos conocimientos informáticos se pueda acercar a sus estudiantes de forma fácil. Esta, genera un punto “empático” entre el estudiante y la/el docente, mientras ganamos tiempo para formarlas/os en otras más y mejores estrategias;
  2. Es la herramienta que más se aproxima al dictado tradicional de clases;
  3. Permite grabar las clases. Los estudiantes que no tengan acceso a internet, pueden acceder de forma asincrónica;
  4. Tiene licencias gratuitas (100 estudiantes y 40 minutos) que, en gran medida, cumplían con los requerimientos de algunas de las asignaturas.

Etapa 2 — Inmersión digital docente

Si bien la mejor manera de definir esta etapa es como la titulamos, creo que otro título podría haber sido “Adquiriendo paciencia en cuarentena”. Los días pasaban, muchos de las/os docentes estaban “perdidos”, nosotros no podíamos dar respuesta a todos los requerimientos y se evidenció una grata y mutua paciencia en todos los sectores.

En los pocos días que nos quedaban antes de iniciar las clases, teníamos que transferir los conocimientos adquiridos a nuestros docentes, enseñarles a utilizar herramientas online, formarlos en pedagogía virtual y brindarles los datos de los estudiantes que tenían en cada una de sus asignaturas. ¿Algo más?

No voy ahondar en detalles, pero para destacar algunos números: más de 300 docentes participaron en reiteradas formaciones con excelente predisposición, se crearon cerca de 36 aulas virtuales en Moodle, se “mejoraron” más de las 100 aulas con las que ya contábamos, se realizó un relevamiento de colectividad de los estudiantes y se estudiaron numerosas estrategias para la compra de licencias de Zoom. En este último punto, vale la pena resaltar que adquirimos 12 licencias y formamos en menos de 7 horas a nuestras/os “bedeles” en la entrega de “aulas virtuales”, en vez de llave de aulas presenciales. Hoy, administran cerca de 150 clases virtuales de forma semanal.

Un detalle a rescatar es la solidaridad Docente-Docente. Muchas asignaturas comenzaron a buscar en Internet estrategias para poder reemplazar un pizarrón, cuánto tiempo debía durar una clase, qué contenido ya se encontraba disponible en Internet, entre otras, y no sólo compartirlo, sino solidarizarse con las/os docentes que mayor brecha digital presentaban. En las fotos a continuación, se pueden ver diferentes estrategias para poder “sostener” el celular y que la cámara apunte a una hoja en blanco, donde se puede escribir y que el estudiante lo pueda ver.

Estrategias de los docentes del Departamento de Matemática de FIQ — UNL

Por otro lado,de forma impensada, los 40 gratuitos de Zoom ayudaron a que las/os docentes piensen sus clases con cortes y actividades intermedias, y no como monólogos de 3 horas corridas.

Podes leer más sobre la etapa 1 y 2 en:

Etapa 3 — Potenciar la virtualidad

Hoy nos encontramos en esta etapa y, con gran satisfacción, podemos decir que más de 100 asignaturas comenzaron su dictado de forma virtual. Claro está que no todas las asignaturas son iguales y aquellas teóricas son muchos más fácil de virtualizar, pero todas alcanzaron el umbral mínimo para iniciar las clases.

Comenzamos un proceso de formación menos intenso en competencias virtuales para potenciar la herramienta Moodle, utilizar otras herramientas colaborativas y profundizar el uso de Zoom.

Considerando que la pandemia nos tendrá más de lo esperado en aislamiento social, disponemos de TIEMPO para ir resolviendo los problemas que se presentan. Algunos de estos: ¿Cómo dictamos las clases de laboratorios? ¿Tenemos laboratorios remotos para utilizar? ¿De qué forma se tomarán los exámenes? ¿Podremos encontrar la forma de volver de forma parcial a las aulas? ¿Diseñaremos nuevas formas de evaluar a nuestros estudiantes? ¿Qué otras herramientas digitales podemos usar? ¿Cómo trabajamos con los estudiantes que tienen escaso/nulo acceso a internet?

Etapa 4 — Integración de la virtualidad con la presencialidad

La cuarta etapa, y sobre la que al momento no hemos trazado ninguna acción en particular, es la de volver al Aula 100%. Aquí, la estrategia es tener las acciones suficientemente planificadas para que todo el trabajo de la virtualización realizado se pueda vincular con el formato presencial, potenciando el contenido, los formatos pedagógicos y impulsando la enseñanza.

Si llegaste hasta acá, espero que este artículo te haya gustado y te sirva para potenciar herramientas de transformación digital en el espacio que te toque transitar. Si se te ocurren ideas que puedan ayudarnos, ¡escribime!

Posiblemente, en días posteriores realice un articulo para contar detalladamente las acciones en cada una de las etapas, los errores, los aciertos y algunos indicadores.

Acerca del autor

  • Ernesto Peroche:

Disfruto de trabajar en proyectos de transformación digital. Tengo facilidad para hacer análisis de requerimientos, proponer innovaciones tecnológicas y gestionar proyectos. Si es con metodologías ágiles, aún mejor. Actualmente, impulso el Plan Digital de la Facultad de Ingeniería Química de la Universidad Nacional del Litoral, en el rol de Secretario de Planeamiento.

Fui y soy emprendedor. Hoy por hoy, formo parte de Cipax, emprendimiento iniciado como empresa de Social Media, desarrollo de páginas web y plataformas de comercio electrónico. En la actualidad, nos dedicamos a brindar consultoría en transformación digital e implementación de software, principalmente a organizaciones gubernamentales o sin fines de lucro.

LinkedIn:

Secretario de Planeamiento FIQ UNL | Emprendedor Cipax | Apasionado de los procesos de Transformación Digital

Love podcasts or audiobooks? Learn on the go with our new app.

Get the Medium app

A button that says 'Download on the App Store', and if clicked it will lead you to the iOS App store
A button that says 'Get it on, Google Play', and if clicked it will lead you to the Google Play store
Ernesto Peroche

Ernesto Peroche

Secretario de Planeamiento FIQ UNL | Emprendedor Cipax | Apasionado de los procesos de Transformación Digital

More from Medium

№1

Make Memories

An open photobook showing black and white photos from a long time ago

Quality in writing

How to Make Your Parents Feel Loved and Special