Cómo traductor, ¿tengo derechos de autor?

“En una traducción, ¿puedo reclamar mis derechos de autor?”. La respuesta es sí, como traductores, tenemos derecho a reclamar nuestros derechos de autor por la obra traducida. Traducir un texto o una obra literaria, requiere esfuerzo y trabajo, ya que se necesita creatividad para poder traducir la obra con la máxima precisión y rigor, para que se adapte a la perfección a la original, y no pierda la esencia que le dio el autor. Por tanto, una traducción se puede registrar como obra original.

Las traducciones son consideradas obras derivadas, ya que se realizan gracias a la existencia de una obra original. No obstante, para poder registrar nuestros derechos de autor como traductores de la obra, necesitaremos el consentimiento y permiso del autor, titular o empresa que posee los derechos de autor. Para ello, es necesario llevar a cabo un contrato por escrito, donde se especifiquen los derechos de autor que poseerá cada persona, es decir, editor, autor o titular y traductor.

¿Pero qué pasa si la obra es de dominio público? En este caso, el traductor tiene los mismos derechos que tendría el autor de la obra. Los derechos de autor duran toda la vida y hasta 70 años después de la muerte del autor. Por tanto, por ejemplo si quisiéramos traducir La Iliada de Homero, podríamos hacerlo sin problemas. Por lo contrario, si decidimos traducir El nombre de la Rosa de Umberto Eco, deberíamos pedir permiso y llegar a un acuerdo con el titular de sus derechos de autor, puesto que no han pasado 70 años desde su fallecimiento.

Como traductores, para poder quedarnos o reclamar nuestros derechos de autor, debemos tener en cuenta una serie de requisitos:

1. No ceder nuestros derechos de autor

Nunca debemos ceder nuestros derechos de autor o el reconocimiento por la traducción, si lo hacemos, cuando la obra se publique, podemos encontrarnos que el editor nos ha excluido de la obra como traductores, y que nuestro nombre no aparece por ningún sitio.

2. Negocia

Es recomendable reclamar los derechos de autor que nos pertenecen. Para ello debemos ser conscientes de que un traductor suele obtener entre el 1 y 3% de los derechos de autor. Aun así, por los libros electrónicos, en los cuales el autor recibe un porcentaje más elevado que en los libros físicos, se puede pedir un porcentaje mayor.

3. Publicación en todo el mundo

Normalmente, los derechos de autor solo sirven para el territorio nacional en el que se han registrado, pero es importante que en el tema de las publicaciones, incluyamos los derechos de publicación en todo el mundo. Imaginemos que la obra en un principio solo se publicará en España, pero después, el editor decide publicarla en Reino Unido, si solo hemos reclamado los derechos de autor para las publicaciones en España, no tenemos derecho a recibir ningún porcentaje por las ventas realizadas en Reino Unido. Por tanto, estamos perdiendo dinero y derechos por nuestro trabajo.

Por tanto, como traductores tenemos derecho a reclamar nuestros derechos de autor para que nuestros trabajo sea reconocido.