Dual
Toda mi vida ( hasta ahora), mi corazón ha buscado una cosa que no puedo nombrar. Es válido cerrar los ojos cuando se ve todo más claro, no es cuestión de cambio, la premisa es escapar. Necesitaré quiméricas rupturas, acertar a corrientes con tangentes, y caer de espalda al suelo-cielo, evitaré a intelectuales rebuscados, y no me llenaré de sonrisas ( sin embargo no las evitaré), para así abrazar tristezas, y filtrear con mis dualidades, alejaré mi zona límbica de las multitudes embravecidas, prenderé un cirio por el minúsculo instante de eternidad que es todo, claro que por ese instante ya mencionado, amaré sin equilibrio, seré capaz de aceptar la estabilidad, pero no de reconocer que es una necesidad, decreto, por unanimidad de mis contradicciones, que me niego rotundamente a las formas nítidas, al vino blanco, a las audiencias moralistas, y a esos modales exagerados de mariposas filosóficas, si; me niego a todo aquello que no tenga alma.
Daré paso discreto, de paloma, hacía mi hogar de múltiples entradas, en el cuál me recibirán falenas con los ojos vendados. Todos están invitados.
Pondré especial atención a esos vientres que llaman a los suspiros desprendidos de los irrisorios juegos de los llantos enmudecidos, esos vientres que te susurran; ven, ven anda… es por aquí; recordaré: eso que abandonas por voluntad, es un eco silencioso donde brilla misteriosa y azarosa, tu sombra , esa que no proyecta tu forma.