Vencer el miedo

Todas las decisiones de nuestras vidas de una u otra forma tienen su origen en el miedo. Miedo a no poder, a fracasar, a que se burlen de uno, a estar solos, hay tanto miedo en nuestras acciones y decisiones que lo damos por algo natural y normal.

La reflexión del párrafo anterior se dio en una conversación con un amigo que venía viajando y viviendo en distintas partes del mundo, haciendo voluntariados, trabajando en proyectos, su vida parecía divertida, sorprendente, aunque difícil de vivir.

Así fue como empezó todo:

Erickson: Radu pero ¿Por qué viajas tanto?, ¿Qué estas buscando?

Radu: Todo lo que hago, lo hago para vencer el miedo, porque no quiero que el miedo me gobierne, defina las cosas que hago y las que dejo de hacer. Hago todo esto porque quiero vivirlo y no quiero condicionarme o restringirme, necesito conocer y conocerme a mi mismo, explorar, vivir.

En principio no entendí mucho la lógica hasta que comenzó a hacerme un par de preguntas.

Radu: Erickson, cuántas veces has dejado de hacer algo, cuántas veces dijiste eso no es para mi y te rendiste, a cuántas cosas, momentos, personas le has dicho NO en tu vida. Cuántas veces creíste que no era para ti, que no era el momento, cuántas veces dejaste de hacer aquello que te importaba.

Sí, me dejó pensando y mucho. Tenía mucha razón, pero no era consciente de que eso era lo que pasaba y que de una u otra forma me boicoteaba, boicoteaba mis sueños. Creo que en ese momento y con los días posteriores algo cambió, fue mi toma de conciencia por las cosas que hacía y más aún por aquellas que dejaba de hacer, aquellas en las que mis nervios y negación gobernaban.

Todos tenemos miedo, es innegable, siempre hay algo que nos hace permanecer quietos, cómodos, estables, tranquilos. Algo tan normal y natural que lo hacemos tan nuestro, tan parte de nuestra vida que no lo queremos dejar.

Saquémonos de a poquitos todos estos prejuicios y estigmas, dejemos un poquito de este peso atrás, vayamos con calma y sin miedo.

No es fracaso, es miedo aprender.

No es soledad, es miedo conocerte y amarte a ti mismo.

No es ignorancia, es miedo explorar y vivir nuevas experiencias.

Antes de decir que no, piensa que algún día te vas a morir. Sí, te vas a morir

Alza el vuelo, no tengas miedo. Extiende las alas, abraza el viento.