Sin extrañar

Sin Extrañar

Ya todo había terminado, dejando una historia vacía de 12 años conmigo. No podía dejar de pensar en todo el tiempo sin sabor ni motivo que quedó en el aire. Sentía que todas las cosas buenas que pudieron haber pasado jamás se presentarían nuevamente en mi vida.

Lo que no sabía es que llorar, pensar en todo lo que pasó, recordar a cada uno de tus gestos, o lamentarme por todos esos besos que ya no puedo dar hizo que desapareciera ese sentir.

De repente, ya no había motivos por los cuales llorar ni extrañar, ya todo había sido llorado lo suficiente.

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