Análisis de un caso “Gabriel”

INTRODUCCIÓN

El siguiente análisis se ha realizado a partir de la revisión de un caso de sesiones de terapia de juego con un niño de 10 años, diagnosticado con TDAH. Se revisan los diferentes aspectos relacionados con los factores que pueden surgir dentro de un proceso terapéutico, como son el encuadre, la transferencia y la contratransferencia.

ENCUADRE

Es importante señalar a qué nos referiremos con encuadre retomando la siguiente definición: “El encuadre es el marco en el cual se van a dar las condiciones necesarias e imprescindibles para el funcionamiento del dispositivo analítico” (Blinder, Knobel, & Siquier) .

Gabriel hace constantes desafíos al encuadre de una manera muy sutil, el pedir jugar fútbol en un espacio pequeño que es claramente inadecuado para el desarrollo de dicha actividad. No solo Gabriel realiza dichos desafíos, me parece que Erika también los realiza al solicitar constantemente una sesión conjunta, ya que los resultados de la mayoría de las sesiones no es algo constructivo, por otro lado Erika no cumple con los acuerdos establecidos, y pareciera que Gabriel la reta para que pierda los estribos la pone constantemente a prueba, no hay confianza entre ellos, el trabajo en el espacio se utiliza para acusarse mutuamente señalar el error y el ataque sin reconocer la participación en la interacción que los lleva a esos resultados.

Esta incapacidad de respetar el encuadre, puede reflejar la incapacidad de formar un espacio transicional, ya que la diada madre-bebe no se ha roto (en ese momento) de una manera adecuada (aunque valdría decir que propiamente nunca se estableció ). En este punto se puede señalar lo que menciona Winnicott, Gabriel no tuvo la oportunidad de hacer una ilusión del pecho materno y de poderse separar de una manera adecuada es por eso la constante petición de estar juntos, sus constantes celos y la demanda de tiempo y la posterior resolución al representar el día de su nacimiento.

TRANSFERENCIA

Por otro lado, de acuerdo con lo que dicen Blinder, Knobel y Siquier sobre la transferencia, la necesidad de ser amado en Gabriel es algo que está siempre muy presente, además la necesidad de afirmarse como alguien fuerte, lo suficiente para asustar a la madre con sus movimientos, y sus constantes desafíos.

El papel que toma el terapeuta en este caso es el de autoridad mediadora, ya que constantemente se depositan las diferentes quejas y acusaciones de cada uno, tanto de Gabriel como de Erika.

Como anteriormente se mencionó en lo relacionado al encuadre, la demanda de atención por ambas partes refleja el estado de narcisismo en el que se encuentra cada uno. En el caso de Gabriel no fue “Su majestad el bebé” como lo mencionan Blinder Knobel & Siquier, la gestación de Gabriel estuvo caracterizada por la violencia, abandono y desinterés del padre, posterior a este el parto difícil (el mes en coma) y la depresión de Erika no permitió que su madre creara la ilusión de que Gabriel era, en su etapa de recién nacido, el creador del mundo. En parte porque Erika ni siquiera estuvo, fue literalmente una madre “muerta”.

CONTRA-TRANSFERENCIA

En un principio parece dominar una transferencia positiva, ambas partes buscan agradar al otro, pero conforme avanza el trabajo y las sesiones, se percibe un ambiente de frustración, que no importan los esfuerzos ya que Gabriel y Erika rápidamente vuelven a los patrones de interacción que son nocivos para ambos, aunado a una actitud de poco compromiso.

La creencia de que no hay un deseo real de cambio, las constantes resistencias y saboteos al proceso terapéutico fueron mermando la relación, tienen un efecto sobre el trabajo del terapeuta, quien se siente agredido, el odio de ambas partes no se expresa de una manera adecuada, ya que al solicitar consultas conjuntas se rompe una parte del encuadre, ya que por la edad de Gabriel tal vez hubiese sido más conveniente intercalar las sesiones conjuntas, ya que esta dinámica favorece que en el espacio no se construyan cosas, solo se expongan las quejas y faltas de cada uno, incluido el terapeuta, quien en este caso madre e hijo le otorgan una carga de omnipotencia y de tener el poder de cambiar las cosas mágicamente.

Además esta la presión del ambiente por lograr mejoría, ya que al encontrase dentro de un protocolo el tiempo por ejemplo se vuelve un factor importante, lo que se ve reflejado en el comentario “llevamos meses de tratamiento y siento que hay estancamiento”, y la sensación de que Gabriel oculta información la defensa al elegir el juego, el futbol solo permite una descarga pero no la elaboración del conflicto.

LA MADRE MUERTA

Las actitudes de Gabriel (el ser posesivo con su madre, no permitir la entrada de otro hombre en la vida de la madre) hace notar una angustia de tipo depresivo, teme perder al objeto que es su madre, lo que en palabras de A. Green “el rasgo esencial de esta depresión es que se produce en presencia del objeto, el mismo absorbido por un duelo […] la tristeza de la madre y la disminución de su intereses por el hijo se sitúan en el primer plano” Gabriel pierde a su mamá durante un mes (cuando le es inducido el coma por la eclampsia) en este tiempo es cuidado por la bisabuela, Gabriel llega investido al mundo por un duelo, violencia y una madre muerta metafóricamente y físicamente. Por otro lado Erika tiene una depresión debida a una herida narcisista, por el abandono y desinterés de su pareja en el embarazo y nacimiento

Aquí me gustaría agregar lo que Winnicott menciona sobre el papel de espejo de la madre:

“¿Qué ve el bebé cuando mira el rostro de su madre? Yo sugiero que por lo general se ve a sí mismo. […] El bebé cuya madre refleja su propio estado de ánimo o, peor aún, la rigidez de sus propias defensas. En ese caso, ¿qué ve el bebé? […] Muchos bebés tienen una larga experiencia de no recibir de vuelta lo que dan. Miran y no se ven a sí mismos. Surgen consecuencias. Primero empieza a atrofiarse su capacidad creadora, y de una u otra manera buscan en derredor otras formas de conseguir que el ambiente les devuelva algo de sí […]”. (Winnicott, 1979)

¿Que vio Gabriel? O más bien ¿Qué fue lo que no vio? durante ese primer mes de vida en que su madre se queda en coma, en ese ensueño, Erika soñaba con ese bebé, el que le permitiría recuperar el amor de su pareja, o acaso el bebé que era el boleto de salida de su casa de un ambiente hostil y agresivo, sin amor, donde su narcisismo estaba reducido, en la familia nuclear de Erika no se habla de la presencia de un padre, la frustración por la repetición de un padre ausente. Y mientras tanto Gabriel que veía a su bisabuela haciendo un intento por ayudar a un pequeño que es probable se quede huérfano, ¿lástima más que cariño? Posteriormente el rencor de una madre que mira a un bebé que casi la mata, que llega al mundo investido con una fuerza y etiqueta: muerte, lo cual se hace presente durante las sesiones, en los temores de la madre de que Gabriel rompa algo o que pueda hacerle un daño físico a ella, como lo hizo cuando llegó al mundo, la herida que tiene Erika se hace extensiva hacia Gabriel quien parece disfrutar del reflejo que le proporciona su madre, cuando le teme es cuando realmente lo ve, cuando la reta Gabriel deja de ser invisible.

El siguiente análisis se realiza a partir de lo mencionado por Campoy, retomando algunos puntos y comparándolo con lo observado en las sesiones con Gabriel y su madre.

1. Cotejar el juego esperado para la edad del niño

Gabriel tiene 10 años por lo que lo esperado es que se encontrara en la etapa de latencia, sin embargo su juego tiene características más bien fálicas.

2. Predominancia libidinal

El juego de Gabriel muestra una predominancia fálica; ejerce dominio a través de la fuerza producir miedo (al lanzar el balón con bastante fuerza), además el juego de chutar el balón puede ser un símbolo de penetración. Además de mostrar una posición oposicionista.

1. Relaciones parentales-objetales

La relación con su madre es ambivalente (amor-odio) por un lado lo hace explícito “odio a mi mamá […]ojala se muriera” “Va fodonga a la escuela”, y por otro no puede separarse de ella, da la impresión de una relación simbiótica.

2. Tipo de conflicto

Internalizado.

3. Modalidad de la ansiedad

Es de modalidad depresiva, teme perder a su madre “siente culpa por sentirse que destruye o que hace daño” (Campoy Aranda) en el caso de Gabriel, no que solo destruye si no que estorba, que no hace falta en el medio.

4. Maduración de las funciones yoicas de motricidad

Hay una maduración adecuada

5. Identificación

Hay una identificación ambivalente, se identifica con un objeto amado (la madre) de una manera agresiva.

6. Elección del juego y juguetes

Observación a distancia, no hay una participación activa, siempre toma el balón sin mirar otros juguetes,

Modalidad de juego Es de modalidad rígida, “el niño se adhiere a ciertos mediatizadores en forma exclusiva y predominante para expresar la misma fantasía […] tiene como propósito controlar la identificación proyectiva en el depositario, conservar límites y mantener la disociación […] Este tipo de defensa empobrece el yo y da como resultado un juego monótono y poco creativo” lo anterior coincide con el juego que realiza Gabriel a lo largo de las sesiones, con el balón.

1. Personificación

No hay un desprendimiento hay una imposibilidad de interpretar a un otro, solo proyecta un deseo, de ideal del yo, se identifica con futbolistas famosos.

2. Motricidad

Se enfoca solo en la fuerza, falta la precisión lo que hace notar impulsividad.

3. Creatividad

Hay una ausencia de creatividad en el juego de Gabriel, no logra unir elementos para formar uno nuevos.

4. Tolerancia a la frustración

Toma una actitud negativista ante los límites, en especial los que vienen de la madre

5. Capacidad simbólica

a) riqueza expresiva

No realiza una búsqueda de los soportes materiales que le ayuden a vehiculizar sus fantasías y conflictos de una forma adecuada y por lo tanto no hay una coherencia en la concatenación de los símbolos. No logra fines comunicacionales.

b) capacidad intelectual

Durante el juego no manifiesta mediante símbolos, solo en una sesión logra esto, cuando busca estar dentro del útero materno con los cojines.

a) calidad de conflicto

El conflicto es de tipo fálico.

1. adecuación de la realidad

No acepta el encuadre, hace constantes retos a los límites espaciales y temporales.

CONCLUSIONES

Gabriel es invisible en casa, la madre desea un niño muñeco que no hable, que no juegue, que no opine, que no grite, que no haga sucia la tarea que en sus palabras “no de lata”, la otra cara de la moneda es la escuela, en la escuela se le exige lo mismo no solo a él, todos tienen que ser niños muñecos que no griten, no corran no causen problemas y más trabajo, parece que las instituciones se esfuerzan por formar sujetos que no piensan, les arrebatan la capacidad de crear, de ser creativas y tomar el mundo y su vida en sus manos.

El juego de Gabriel, es poco creativo, se dedica únicamente a la descarga, el odio y el placer se ven mezclados, lo cual es el claro reflejo de la relación amor-odio que lleva con su madre, a su vez la fase edipica está fuertemente presente en Gabriel, se cree dueño de su mamá, el Edipo no superado, el conflicto entre el padre real y el padre idealizado, la ausencia, de un padre simbólico que ayude a la superación del Edipo. La madre que al no conocer otros recursos recurre a la violencia física a las amenazas en un intento de reemplazar a la figura castrante del padre, sin conseguir éxito alguno, ya que Gabriel continua idealizando al padre ausente, sin valorar lo que la madre hace por él. Lo bueno se vuelve invisible tanto de Gabriel como de Erika.

Erika teme a Gabriel de que pueda dañarla, esta fuerza de muerte y daño que se le otorga a Gabriel es demasiado para una estructura de por si frágil. Gabriel trata de afirmar su independencia a través de esta fuerza destructiva y desafiante, ya que es la única manera que conoce para poder ser reconocido, sin embargo acepta el cambio el poder ser reconocido positivamente, la que presenta la resistencia es Erika parece temer perder este “chivo expiatorio”, para no reconocer lo que está mal en su vida parece ser más fácil depositar todo lo malo, lo negativo en Gabriel.

Me parece curioso el orden en que los niños eligen los juegos ya que en el caso de Ali, también empezó por elegir juegos como el Lince o Faraón, que implican una búsqueda, tal vez sea solo interpretación mía pero me parece que los niños emprenden una búsqueda interior, el autoconocimiento guiado y estructurado, para saber qué es lo que está en su interior, qué de su psique les impide pasar a la siguiente etapa.

El segundo juego que eligen “los misterios de Pekín” representa el misterio de ellos mismos en el futuro, como caminarán a partir de ahora que se ha abierto la ventana a su interior, como incursionarán por sí mismos en lo que resta de su vida y en lo que están viviendo actualmente, los tropezones como el ser impulsivos en seguir las pistas o no prestar atención a lo que dice un testigo o el hombre sabio (no seguir consejos o no escuchar lo que dicta la sociedad; por ejemplo las reglas) y sus consecuencias. La elección de los juegos parece que es parte de la proyección del mundo interior de los niños, el espacio potencial que forman, dentro del espacio terapéutico también es la forma en que se apropian del espacio y de su propia vida.

El corte del trabajo terapéutico me deja la sensación que se realiza justo cuando pareciera abrirse la caja de pandora, con todos los fantasmas e imagos de Gabriel y de la madre, el verdadero trabajo comenzaba, la parte de hago como que me interesa y como si hiciera algo, se acaba, pero parece que el miedo a ver lo que hay dentro de esa caja abruma a madre e hijo. Sin embargo al darse los cambios físicos (el cambio de casa y espacio) y laborales (un trabajo que le permite compartir más tiempo con Gabriel) aunado a las herramientas y la visibilidad de los conflictos que se realizaron en las sesiones de juego terapéutico, se pudo lograr un cambio positivo en la forma de relacionarse e interactuar de Erika y Gabriel.

Referencias

Blinder, C., Knobel, J., & Siquier, M. L. Clinica Psicoanalitica con niños. España: Sintesis.

Campoy Aranda, T. J. Un programa de intervención desde una perspectiva psicodinamica (La hora de juego Kleniana). Universidad de Jaen.

Green, A. (1986). Narcisimo de vida, narcicisismo de muerte. Argentina: Amorrortu editores.

Winnicott, D. W. (1979). Realidad y Juego. España Gedisa.

COMENTARIO-EVALUACION

Creo que es muy cierto lo que mencionamos en la última clase sobre temor a la crítica, no solo a ser criticados si no a criticar a los demás, se hizo presente en el uso de médium, al menos hablando por mí, muchas veces me vi abrumada al momento de escribir mi comentario en alguna de las publicaciones, al igual que al responder alguno de los comentarios hecho en lo que yo publicaba, creo que el miedo de que lo que escribes en internet se queda ahí hasta el final de los tiempos, está arraigado ya que la diferencia con el salón de clases es que en este puedes observar la reacción de la otra persona, y que lo escrito no tiene una entonación o esta parte emotiva que tiene la comunicación persona a persona, lo que puede dar pie a una malinterpretación de lo que se escribe. Creo que la afectividad que tienen las palabras en las redes es muy diferente a la que se realiza en un aula.

Me gustaron los materiales que revisamos en clase, cuando leíamos se construyeron cosas muy positivas, ya que siempre me fui con algún tema de reflexión sobre el trabajo terapéutico y lo que implica en ambas partes (paciente y terapeuta), en lo individual creo que participé de una manera adecuada, siempre hay cosas que mejorar así que puedo decir que mi esfuerzo en el trabajo que realicé en la materia pudo ser mejor.

En lo relacionado a FB creo que la comunicacion fue buena, ya que siempre teníamos los materiales para la clase.

Poniendo una calificación numérica creo que seria nueve, participe en clase y cumpli con las lecturas, tal vez no fui muy activa en medium por la razon anteriormente planteada.