Discurso de generación (Licenciatura)
En el espacio, la Tierra es un círculo firme de atmósfera y el océano y la tierra existen en equilibrio. Las fuerzas de la naturaleza están en el azul y el blanco y el verde. Todo está en silencio. Toda la maquinaria, todo el arte está en silencio.
Juliana Spahr
Colegas,
La Salamandra Negra deposita alrededor de treinta huevos. Solo dos Salamandras Negras se desarrollan por completo. Las que no logran nacer, son el alimento para las sobrevivientes. El periodo de gestación de una Salamandra Negra es de cuarenta y ocho meses;
48 meses equivalen a cuatro años.
Colegas, al igual que la Salamandra Negra hemos terminado nuestro periodo de gestación, somos los sobrevivientes y quizá ya hemos comido de los desertores, los olvidados, los muertos.
48 meses equivalen, sí, a cuatro años, pero también a la continua elevación del mar sin que nos demos cuenta.
48 meses equivalen a la toma de armas de los pueblos en Michoacán contra Los Caballeros Templarios.
48 meses equivalen a los numerosos ataques químicos en Siria.
48 meses equivalen a la gubernatura accidentada de Fausto Vallejo, Jesús Reyna y Salvador Jara Guerrero.
48 meses equivalen a los experimentos de viaje de astronautas para la exploración de Marte, El show televisivo Joaquín El Chapo Guzmán-Televisa, la muerte de Nelson Mandela, la muerte de Hugo Chávez, la desaparición de 43 estudiantes de Ayotzinapa, la condecoración de Malala con Premio Nobel de la Paz, La aparición del Estado Islámico, La Guerra en Gaza, El reencuentro diplomático de Cuba y EU.
4 años y el SIDA sigue avecinándose a nuestros cuerpos, la aparición del EBOLA, El planeta tiene un cáncer inmenso ( : ) Alerta climática. Ya nadie recuerda que el Golfo de México sigue contaminado del derrame de petróleo.
4 años y la reforma energética del presidente Enrique Peña Nieto devasta al país, Estados Unidos nos vende gasolina de nuestro propio petróleo y la guerra por el oro negro continua en el mundo.
4 años y la periodista Carmen Aristegui es censurada por develar las múltiples corrupciones del Gobierno en México.
4 años y la Universidad Michoacana continua con problemas políticos, las múltiples amenazas para la desacreditación de la educación en México seguirán.
Seguirán los desmembramientos al arte y a la cultura. Seguirán las redes de prostitución infantil en Acapulco y en el resto del país. Seguirán recordándonos a los muertos, a los desaparecidos, a los que un futuro inmediato morirán y desaparecerán por la lucha de los derechos humanos.
Lo que no se recuerda es que el planeta sigue fragmentándose, que los animales y las especies se extinguen, que estamos entrando a una tercera guerra mundial, que el mundo sigue el trayecto de traslación y rotación los 365 días del año.
Colegas,
durante estos cuatro años, mientras asistíamos a la Facultad ¿alguien se preguntó si el mundo seguía girando?
Y cuando menciono esto, lo que quiero decir es que estoy intentando hablarles de estas cosas con la intención de salir de nuestra cama en la mañana frente a todo eso que paso y está pasando, la Tierra girando, las fuerzas conjuntas de alguna especie de destrucción que no tiene fin y pasa una y otra vez, cada detalle más horroroso, cada vez más gente herida, en cada ocasión peor y peor y aun así cada conflicto con su propia historia específica, muchas de esas historias que permitimos que se formen mientras(Juliana Spar)disfrutamos del nacimiento de uno mismo como profesionistas.
En días recientes, escucho a los colegas, me escucho a mí mismo, diciendo que somos lingüistas, literatos, comunicólogos.
Oigo rumores de madres y padres hablando con el mundo, gritando con el mundo que nosotros, sus hijos, somos profesionistas, al fin. Después de cuatro años. Después de un periodo de gestación de 48 meses. Somos los sobrevivientes. Que representamos el 21% que llega a la universidad y que representamos el 14% que logra terminarla.
Colegas, hoy festejemos el gran trabajo conjunto profesores, estudiantes, familias. Mañana recordemos que no hemos concluido. Faltan muchos aspectos que concluir para ser profesionistas. (La tesis, por ejemplo.)
Que no nos llevemos a nuestras casas la etiqueta de Licenciado en Lengua y Literaturas Hispánicas cuando sabemos que como Facultad de Letras tenemos muchas necesidades por resolver. Que nuestro paso dentro en la universidad solo fue un tanteo, una mirada de ojos entrecerrados de lo que el mundo está pidiendo.
Recordemos que nuestra producción no es palpable como la de las demás profesiones. Colegas, nosotros producimos ideas. Hay que decirle al mundo que las ideas son necesarias. Hay que entender nosotros mismos que la producción de ideas son necesarias. Pararnos en las calles y decir que somos necesarios como los ingenieros, como los abogados, como los electricistas, como los camioneros, como los que trabajan en el campo. Habrá que decirles que existimos que estamos aquí para sacudir las mentes de los que no quieren voltear a venos con ojos de utilidad.
Colegas
no olvidemos que somos útiles para nuestra colonia, nuestra ciudad, nuestro país y nuestro mundo.
No olvidemos agradecer a nuestras familias,
a los profesores que preparaban sus clases y llegaban al aula con el júbilo de transmitir conocimiento,
también a los profesores que no preparaban sus clases porque así nos dimos cuenta de cuál es la situación de la educación en México,
agradecemos personalmente al Dr. Juan Carlos González Vidal que a pesar de los problemas políticos de la universidad logró escuchar a los profesores y alumnos, que logró dirigir y sustentar a la Facultad de Letras de la mejor forma posible.
Exhortamos a los nuevos dirigentes de la Facultad seguir. Sobre todo escuchar a sus profesores y alumnos; revisar la oferta académica de esta licenciatura que ya tiene olor de su próxima caducidad.
Agradecemos. Siempre agradecidos, que a pesar de todo, hoy egresamos de una de las mejores universidades que tiene este país.
Colegas
Quiero recordarlos y verlos, a cada uno de ustedes en 10 años, y saber que siguen siendo lingüistas, literatos, comunicólogos, investigadores, escritores, poetas, cineastas, periodistas. Sonreiremos, lloraremos, gritaremos cuando nos veamos por las calles, en las aulas, en las oficinas. Buscando ese ligero picotazo que llamaremos vida.
Los que no desertemos seremos los sobrevivientes y tristemente comeremos de los desertores, los olvidados, los desaparecidos, los muertos.
