La muerte como el amanecer…llega

No es robo…lo que legalmente se entrega

La muerte se lleva tu cuerpo, no tu vida. Tu vida es aquella que vives día a día: las sonrisas que regalas, las oraciones que haces, el calor de la arena en tus pies en un día de verano, el frío abrazador y el titiritar de tus dientes en una noche de invierno, la dulzura que vez en la sonrisa de un niño, la pasión con la que te entregas a tu trabajo, los sueños por los que luchas… La vida, es la transformación a la que el sufrimiento te lleva. La vida es el crecimiento que te permitas tener, el amor con el que te entregues y la misericordia que seas capaz de dar. La vida es el amor mismo…y el amor en sí no muere…

La muerte no se lleva las sonrisas que dejas en el corazón de aquellos a los que amaste, no se lleva la pasión ni la locura que sembraste en tu amada (o) en una noche donde solo existia el uno para el otro.

La muerte se llevará tu cuerpo, no se lleva el recuerdo que dejaste cuando como un niño sonreías, jugabas, creías. La muerte se llevará lo que tú le des permiso…los abrazos que no diste, los besos con los que te quedaste, las noches tibias que le entregaste a la preocupacion, se llevará al niño que dejo de soñar para vestirse de adulto. La muerte se quedará con la paz que te pertenecia cuando decidiste no perdonar…lo que tú te impidas vivir; lo que es tuyo por el derecho de haber nacido, pero no estas disfrutando…eso…eso se llevará la muerte legalmente…lo que no te des permiso de vivir…eso le pertenece a ella; amiga inseparable de la vida…y no es robo lo que legalmente se entrega…