Corazón atrapado
Este corazón tan tonto y apasionado, que se entrega, ha sido presa fácil de unos ojos perversos, un ego desbordado, un inoportuno descontrol y un amor no esperado…
Este corazón maltrecho castigado por el tiempo, latiendo horas extras, ha sido envenenado por el filoso néctar de unos besos repentinos, de unos dedos asesinos que lo acechan con caricias y que con cada gemido lo condenan.
Este corazón ingenuo y asustado, nada más empieza a latir al unísono con otro y parece que cuando todo es un dulce sueño, de una letal pesadilla sobresaltado despierta.
Este corazón ahogado en el mar del deseo, del amor y de otros excesos, juega entre lamentos inquietos, sombras deformes, y duerme entre espinas y el aroma vaporoso de pétalos de flor.
Este corazón intoxicado de besos iracundos, provocado por unas pupilas que mueren y resusitan e incitado por la sabia agridulce de la saliva, vaga errante y solitario por las tinieblas al pie de un inmundo arroyo galante.
Este corazón rabioso grita a todo pulmón para ser escuchado, grita <te quieros> salpicados de ambrosía, grita un nuevo comienzo pintado con el color de la absurda ansia, grita, grita y grita palabras impronunciables que ya no vienen al caso y cansado de intentarlo, a luz de la luna se marchita.
Este corazón le ruega al tiempo que lo cure, que le dé respuestas, que lo libre de ambigüedades, que lo salve de excusas profanas, que lo aparte de minutos eternos y lo aleje del hielo.
Este corazón está atrapado en el laberinto de unos ojos divinos, de instantes de intensidad incesante, de palabras bellas que se dicen, de un éxtasis que traspasa la dermis obnubilada, de besos que tocan el alma, de caricias que lo inundan de una paz falsa, de palabras anudadas, de frases hechas, de canciones imparables, de luces de cambiantes colores, de desvelos perversos, de lágrimas escondidas, de paredes de incertidumbre y de ilusiones que todo vuelven a provocar.
Este corazón sólo quiere vivir, este corazón sólo quiere latir, este corazón ya no quiere estar atrapado, éste, sólo es un corazón…