Familiares de detenidos desaparecidos abrazan conmemoración en Museo de la Memoria
Ayer se reunieron cerca de 3000 personas en el marco de la conmemoración del Día Internacional del Detenido Desaparecido. El acto contó con el apoyo de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, el vocalista de Illapu Roberto Marquéz, Sol y Lluvia y Villa Cariño.

Ángel de la Fuente(75) está de pie y con los brazos cruzados en el frontis del Museo de la Memoria ubicado en Quinta Normal. Su mano derecha, en cuyo dedo meñique luce un grueso anillo dorado, le acaricia la barbilla. Con los ojos entrecerrados contempla parsimoniosamente el estado de la convocatoria, a saberse, la conmemoración del Día Internacional del Detenido Desaparecido. Se le nota tranquilo pero atento (acaso aquella pasividad y astucia de las que solo goza una persona que ha vivido gran parte de sus 75 años en la lucha popular). Un hombre moreno de largo pelo azabache repara en su presencia y se saludan afectuosamente. Caminan conversando hasta los pies del escenario, donde del otro lado de una reja blanca de fácil acceso están sentadas unas pocas personas de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD). de la Fuente aprovecha la poca ocupación para conversar con sus compañeros de militancia del Partido Comunista. Él es parte de quienes están encargados de que el evento se realice sin interrupciones ni “funas”.
Ángel de la Fuente nació en el pueblo de Lota, en Concepción. Ahí entre las minas del carbón, dice, tomó temprana consciencia política y se plegó a los sindicatos que tenían mucha fuerza, “a pesar de que los dueños de las minas de carbón se preocuparan de que en los pueblos existieran depósitos de vino cada media cuadra”, cuenta. Comenzó a trabajar a los siete años vendiendo calugas en las micros. Luego pasó por talleres, fábricas y oficinas. Dice tener tres dictaduras sobre su cuerpo: Videla, Ibáñez y Pinochet. Durante la dictadura de Pinochet fue preso político y su hermano José Saravia murió a causa de las torturas que le aplicaron. Actualmente de la Fuente trabaja en un taller de estructuras metálicas, hace clases de cultura física y defensa personal y apoya como contingente de seguridad en eventos populares organizados por la izquierda.
A pesar de que la convocatoria es a las 18:00 el evento no comienza sino una hora después. Entre tanto, los vendedores ambulantes aprovechan para ofrecer sus productos: banderas del pueblo Mapuche y otras con el rostro de Salvador Allende, bebidas, agua, cervezas, dulces y “queques medicinales”. Desde los parlantes dispuestos sobre el escenario ha sonado varias veces Ingá interpretada por Eva Ayllón. Los asistentes siguen llegando y conforman un grupo más bien heterogéneo. Hay niños con sus padres, escolares de uniforme, jóvenes y ancianos.

Cerca de las 19:00 Roberto Márquez, vocalista de Illapu, sube al escenario y se dispone a comenzar con la conmemoración. Termina la primera canción y dirige unas palabras a las cerca de 3000 personas estimadas por la AFDD para alertar sobre los tiempos políticos actuales. Condena la intervención ejecutada aquella misma mañana por la agrupación que se presenta a sí misma como una “tercera vía” de carácter nacionalista, el Movimiento Social Patriota, en la que colgaron un lienzo en la Villa Grimaldi (extensa propiedad ubicada en la comuna de Peñalolén que fue uno de los mayores centros de tortura durante el régimen de Augusto Pinochet), que decía: “Aquí la izquierda lucra y adoctrina con la memoria de chilenos torturados”.

Francisco Estévez es Director Ejecutivo del Museo y sube al escenario a enarbolar sentimientos de agradecimiento a los asistentes. Llama a la presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos Lorena Pizarro Sierra para que despliegue sus observaciones. Ella sube y dice que “hace pocas horas, hemos conocido una carta que han hecho abogados, algunos de ellos defensores de Derechos Humanos, no estando de acuerdo con la acusación constitucional. El derecho internacional humanitario es una gran mentira, porque considerar el derecho internacional humanitario significa condenas de cadena perpetua y cárcel común para los genocidas. La dictadura fue cívico-militar, y toda esa tropa de ministros genocidas, civiles de la dictadura, también debieran estar en la cárcel. Y eso no lo han hecho”. Esto en el marco de la confirmación de la Corte Suprema (el día 30 de agosto) de la libertad condicional a los siete condenados de Punta Peuco por crímenes de lesa humanidad, a pesar del recurso de nulidad presentado por La Asociación de Familiares de Ejecutados Políticos (AFEP) que buscaba revertir seis de las siete libertades condicionales. Antes de dejar el escenario, Lorena Pizarro llama a asistir a la marcha número 100 por los familiares de detenidos desaparecidos, que se realiza todos los viernes a las 13:00 frente a La Moneda.

Sol y Lluvia sube al escenario y enciende el baile. Finaliza entre las ovaciones y exigencias de quienes piden otra canción. Una anciana sube a bailar cueca y apaga los gritos y los reclamos. Sale a escena Villa Cariño. De la Fuente sonríe y se marcha del Museo. Luego de un par de canciones, la conmemoración culmina con el éxtasis juvenil en una noche cubierta del frío capitalino y los aires de revolución.

