Horizontes
Para muchas personas, la realización personal es un tema muy amplio y complicado. Muchas veces termina en frustración y empezamos a vivir día a día sobreviviendo en lugar de vivir plenamente. Realmente podemos cambiar esta percepción y empezar a trabajar en lo que realmente edifica nuestras vidas.
Como fiel partidario de “quien soy hoy, es el conjunto de decisiones que tome en el pasado”, juzgo plenamente el hecho de que si te sientes atascado o percibes que todo te sale mal, no es culpa de la sociedad o de las personas inmediatas que te rodean. Debes mirar hacia dentro y preguntarte si las decisiones que estas tomando son las correctas; y si no, que harás por cambiarlas.
Abraham Maslow, psicólogo estadounidense fue uno de los principales exponentes de la “psicología humanista”. Su aporte mas conocido fue la creación de la pirámide de necesidades básicas de los seres humanos demostrando gráficamente la satisfacción de las necesidades más básicas o subordinadas da lugar a la generación sucesiva de necesidades más altas o superordinadas.

Como apreciamos en el modelo anterior, psicológica y físicamente entramos en un mundo completamente vacíos; en el cual damos lugar a eventos en los que saciamos nuestras necesidades básicas hasta llegar a un punto en el que buscamos auto-realización, la cual se define como “logro efectivo de las aspiraciones o los objetivos vitales de una persona por sí misma, y satisfacción y orgullo que siente por ello”.
Recalco que para llegar a este punto tuvimos que pasar antes por necesidades como “pareja”, “empleo”, “confianza”y “descanso”. Por lo tanto si buscamos plenitud pero cambios como estos o aun mas básicos no son cubiertos de la manera debida, es difícil que logremos un nivel optimo de satisfacción basado en nuestras decisiones.
Entonces pregúntate, que es lo que quieres de tu vida y cuantas calorías estas gastando en conseguirlo. Frecuentemente nos olvidamos de nosotros mismos y de esas cosas que específicamente nos llenan de paz y felicidad.
Gastar tiempo y recursos con uno mismo es la receta para definirnos, descubrir quien realmente somos. Viajar solo, sentarse en la obscuridad a ver las estrellas, inclusive ir al cine solo y escucharte a ti mismo; esto permitirá la creación de objetivos, el establecimiento de nuevas expectativas.
Es necesario presionar el botón de pausa, valorar si lo que hago hoy es lo que realmente amo, si el tiempo que invierto en una actividad me traerá algo positivo o simplemente estoy dejando escapar mi vida. Muchas veces gastamos energías intentando encajar, forzando el amor, agradar a las personas y nos olvidamos completamente de nosotros.
Hoy decido amarme, nací para ser feliz, llenar mi corazón de amor y llevarme a la auto realización. Yo lo merezco, soy del responsable de mi vida y soy el único que me puede llevar a ello.
Esteban Chaves M. 07/10/2016