Sobre la justicia por mano propia y la violencia

En estas últimas semanas se reavivó el debate sobre la justicia por mano propia con dos casos de ladrones muertos en manos de las víctimas de sus asaltos. La mayoría de las voces apuntan a justificar y en muchos casos aplaudir el accionar de las víctimas convertidas en victimarios, pero como sociedad debemos pensar en un par de situaciones que exceden a estos casos puntuales.

En primer lugar tenemos que comprender que vivimos en una sociedad con leyes que la regulan, entre ellas existe un castigo para el delito (el encarcelamiento) y eso inválida el accionar individual de las personas ejerciendo el ajusticiamiento. “Claro pero si tocan a tu mamá/papá/ hijo seguro vas a tener ganas de matarlo” Por supuesto que ante un robo, o cualquier situación de violencia que pueda pasar un ser querido la primera reacción es violentarnos pero si todos nos vamos a tomar como excepción (“si a mi me pasa yo lo mato”) entonces no tiene ningún sentido la existencia de una ley o de un sistema que penalice bastaría con solo reaccionar ante cada situación como nos parezca. Podemos discutir nuestro sistema de penalización? Por supuesto, las leyes no son mas que creaciones humanas y como tales sujetas a ser discutidas y debatidas.

Y acá, ante cada nuevo debate sobre las situaciones de violencia cotidianas, deberíamos dar el debate mas profundo: ¿seguimos pidiendo endurecimiento de penas o de una vez atacamos las bases del problema? Es imposible no reconocer que existe la delincuencia pero también es imposible desconocer que el origen está en las bases mismas de nuestro sistema social: la desigualdad de oportunidades. Miles y miles de personas nacen y crecen en situaciones limite, ¿Justifica esto ser violento? Por supuesto que no, pero si toda solución al problema solo pasa por endurecer penas o condiciones carcelarias que ya de por si son verdaderos depósitos de personas y no pensar de qué manera garantizar a cada habitante una oportunidad de vida digna entonces siempre vamos a estar ante un problema sin solución, enrejados con miedo, indiferentes, desiguales, unos muriendo día a día otro muriendo en un asalto.