Argentina y Venezuela
¿Modelos económicos irresponsables?
Por: Liliana Alvarado (@lilialvaradob) y el equipo de Desarrollo Económico y Social
Hace unos días leí en la revista The Economist un artículo titulado “La Parábola de Argentina”, que afirmaba que la Argentina de inicios del siglo XX contaba con un PIB per cápita mayor al de Alemania, Francia e Italia e incluso un mayor crecimiento económico que Estados Unidos. No obstante, en la actualidad Argentina enfrenta un panorama económico un tanto desalentador, derivado de una serie de políticas, que a mi parecer han sido irresponsables, parecidas a las del gobierno venezolano de Nicolás Maduro.
¿Cuáles han sido esas políticas IRRESPONSABLES de Argentina y Venezuela?

Programas sociales con costos muy elevados que tienen fines más políticos que sociales. Tanto el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner como el de Nicolás Maduro han implementado programas sociales que se basan en acciones populistas (importante resaltar que el populismo puede venir de derecha o de izquierda), que no desarrollan capacidades en los beneficiarios. Los programas deberían estar técnicamente diseñados, debidamente focalizados y ser financieramente sostenibles en el tiempo.

Dependencia de la exportación de un solo producto. Para Argentina, el valor de las exportaciones de soya y sus derivados representa alrededor de un 1/4 del total de sus exportaciones. En el caso de Venezuela, el petróleo y sus derivados contribuyen con más del 90% del total de exportaciones. Una baja en el precio internacional de dichos productos representaría un problema, pues se verían en la dificultad de mantener los programas sociales que son la base de su plataforma electoral.


Se han establecido controles y penas duras para controlar la inflación. Para ambos gobiernos la inflación es producto del abuso de los empresarios. Actualmente Argentina y Venezuela tienen la inflación más alta de América Latina (y unas de las más altas del mundo), con 28.38% y 56.20%, respectivamente.
En Argentina, recientemente se buscó reforzar el control de precios amenazando con castigar “prácticas desestabilizadoras”. En Venezuela, una ley incluso establece que las empresas sólo pueden generar ganancias que representen hasta el 30% de los costos.
Las monedas de ambos países están sobrevaluadas gracias a la intervención directa de los bancos centrales. Además, su tipo de cambio, fuertemente controlado por sus gobiernos, se encuentra muy alejado del valor real de su moneda. En Argentina, sólo está permitido cambiar a dólares hasta un 20% de los ingresos, mientras que en Venezuela incluso los dólares por motivo de viaje están limitados y se ofrecen a un tipo de cambio casi dos veces mayor al utilizado por el gobierno.
El mayor problema, sin embargo, está por venir, ya que será difícil mantener un modelo económico basado en un gasto social alto, con fuerte intervención gubernamental sobre el tipo de cambio y el precio de los productos, sustentado en la exportación de materias primas sin valor agregado. Mayor es el problema si tomamos en cuenta que este modelo económico representa la base electoral de sus gobiernos.
No todos los indicadores son negativos…
El modelo económico seguido en Argentina y Venezuela, ha brindado resultados mixtos. Según datos del FMI, Argentina y Venezuela se encuentran entre las economías latinoamericanas con mayor PIB per cápita, incluso superando por poco a México (USD 10,058). Asimismo, ambos países mantienen un crecimiento económico positivo. La población en situación de pobreza de los dos países es inferior al de varios países latinoamericanos, incluido México, ya que, mientras en Venezuela y Argentina entre un 25% y un 30% de la población vive en pobreza, en nuestro país la cifra supera el 45.5%.
Argentina: ¿ rectificando el camino?
En los últimos días, el actuar de los dos países se ha distanciado. Venezuela se ha mantenido firme en el control gubernamental sobre la inflación y el tipo de cambio (y ahora también sobre la libertad de expresión). Sin embargo, Argentina ha realizado algunos ajustes fiscales y monetarios para corregir desviaciones de la economía. Las principales medidas fueron la devaluación del peso en un 14%, que espera incrementar las exportaciones y la recaudación tributaria de éstas, el cálculo de un nuevo índice de inflación que cumple con los estándares del FMI, el retiro de casi 35 mil millones de pesos argentinos de circulación y la eliminación de algunos subsidios (como al transporte público de Buenos Aires).
Además, la situación política de ambos países no es tan similar como sus decisiones económicas. Si bien ambos gobiernos son apoyados por las masas de más bajos recursos y se caracterizan por confrontaciones entre clases socioeconómicas, el gobierno venezolano se ha mostrado más represor de las ideas opositoras que el argentino.

Tan sólo ver los hechos de las últimas semanas para concluir esto.
Liliana es Directora del Área de Desarrollo Económico y Social en Ethos Laboratorio de Políticas Públicas.