Principio de Autonomía

Intencionalidad

Para el caso de la modificación genética existen dos partes involucradas: los padres y sus hijos. Si nos enfocamos en los hijos, el CRISPR-Cas9 es utilizado en embriones. Por lo tanto, será imposible obtener consentimiento de esta parte puesto que a esta temprana etapa, dicho embrión, no estará dotado con conciencia ni con la habilidad de poder tomar una decisión. Por otro lado, los padres que son los que finalmente decidirán por sus hijos, sí serán conscientes de lo que están haciendo. Al igual que todo procedimiento o intervención médica que existe hoy en día, es primordial que aquel que deba tomar la decisión esté informado con respecto al tema, que conozca acerca del proceso y también cuáles son los riesgos que esto podría generar. Asimismo, bastante información puede ser encontrada en internet pero depende de los padres instruirse sobre el tema.

Como hemos mencionado, tanto padres como embriones están involucrados en este caso. Primero que nada los padres están tomando esta decisión según su voluntad pues nadie los obliga a modificar genéticamente a sus hijos; entonces son ellos los que tienen todo el control y son libres de optar por alterar o no los genes del futuro bebé. Ademas, el embrión no tiene poder de decisión; entonces se encuentra sujeto a la elección que tomen sus progenitores. Muchas personas podrían argumentar que se está pasando sobre los derechos y deseos de este. Aún así, si miramos desde una perspectiva médica, este tipo de decisiones ocurren todo el tiempo. Al ser menor de edad, los padres son los que eligen por sus hijos en cuanto a temas relacionados a la salud, pues son los padres los que generalmente se encuentran en más capacidad de comprender los riesgos a los que esto podría conllevar.

Si es que esta tecnología se utiliza con fines médicos, esto generaría un beneficio para ambas partes. Pero si es que se usa por ejemplo para cambiar el color de los ojos del niño, esto significaría una ganancia solamente para los padres (al alimentar sus deseos superficiales) y no para el ser que está siendo expuesto a la alteración genética. Es aquí cuando nos encontramos con un dilema ético y donde estamos pasando por los derechos del otro, pues estamos tratando a una futura vida como un objeto el cual se puede modificar al gusto que uno quiera.

Conocimiento

El CRISPR-Cas9 es una intervención genética que afecta la salud y como en todo tratamiento médico es necesario firmar un consentimiento informado donde obligatoriamente debe estar la información acerca del procedimiento y de todos los riesgos que se corren, también como todos los beneficios y las posibles alternativas en caso no gustes proceder con el tratamiento. Al estar sometiéndose a un servicio médico, según la ley N° 29414, que establece los derechos de las personas usuarias de los servicios de salud, el consentimiento informado es un derecho del paciente obligatorio (Signetti, 2018). Por tanto se puede concluir que las prestaciones médicas de todo tipo tienen que presentarse obligatoriamente a los involucrados.

Por último, como ya se sabe, CRISPR-Cas9 podría ser utilizado para modificar genéticamente a las personas desde que están en estado de embrión. Estos son los posibles afectados por la intervención tecnológica y no tendrán conocimiento alguno de las implicancias de la iniciativa, debido a que ni siquiera tienen una edad superior a 9 meses de ser fecundados.

Ausencia de constricción

La intervención tecnológica genera una disminución en la libertad de la persona a la cual se le aplica debido a que los padres están sometiendo al ser vivo que engendrarán a un cambio que él no ha aceptado. Esto quiere decir que está siento obligado a vivir con ello debido a que, como todavía está en desarrollo, no puede decidir respecto a si es lo que quiere o no. En este sentido, el futuro bebé que tendrá que vivir con los cambios genéticos que se le han ejecutado por el resto de su vida.

En torno a la implementación del CRISPR para la cura de enfermedades, en teoría esto sería completamente beneficioso. Sin embargo, al ingresar los químicos. para realizar el procedimiento, pueden ocurrir cambios inesperados a nivel molecular porque cada ser humano codifica genes con variedades específicas y por ello puede realizarse una reacción que en realidad sea más perjudicial que la corrección que se plantea realizar con dicha tecnología. Tomando esto en cuenta, la propia persona en desarrollo que es sometida al tratamiento no puede evaluar qué es lo que prioriza para ver si es que vale la pena realizar el tratamiento debido a que pueden haber errores y es sometida al tratamiento por una decisión que no es suya.

Para el caso de utilizar esta tecnología para cambiar genéticamente los rasgos por motivos estéticos, los padres toman la decisión debido a las preferencias subjetivas que tienen. Si el niño es sometido por ejemplo a que se le cambie el color de cabello o de ojos porque sus padres consideraron que sería mejor cambiarle estos genes, él no tuvo la capacidad de decisión para poder discernir entre aquello que era innato de sus genes o si es que quería dicha modificación. Posiblemente, cuando el embrión haya crecido y se haya convertido en un niño o adulto ya con conciencia, al saber esta variación que le hicieron sus padres obligándolo a tener algo que no ha confirmado que quiere, puede que sus preferencias sean distintas a las de sus progenitores y que le desagrade el hecho de haber sido modificado genéticamente por motivos estéticos, lo cual puede no ir con sus gustos o con su visión ética.

Por otro lado, la intervención tecnológica de CRISPR no promueve la libertad ni el autogobierno de los individuos debido a que estos, en el caso de modificación genética en embriones, no tienen forma de elegir por sí mismos pues no se encuentran en capacidad de transmitir lo que desean. Existe una disputa puesto que sería imposible recibir consentimiento por parte del embrión y son los que tendrán al niño, los que tienen la última palabra en este tipo de situaciones. El contraargumento de muchos científicos es que los padres ya toman decisiones similares a las de este caso (NIH,2017), las cuales tienen repercusiones en las vidas de sus hijos. Aún así, si se utilizase esta tecnología para “arreglar” estéticamente o para mejorar algún rasgo en la personalidad del pequeño entonces este no nacería ni crecería verdaderamente libre pues estaría condenado a ser como sus papás lo han modificado.