Principio de Costo-Beneficio

Costo

Si bien esta tecnología podría generar grandes beneficios en términos de salud, a la hora de implementarla es necesario asegurarse de que estos sean más que los riesgos que se puedan ocasionar. Según expertos que llevan conduciendo experimentos de este tipo en monos, la eficacia para borrar o desactivar un gen es del 40% y las ediciones específicas funcionan un 20% de las veces (Regalado, 2015). Pese a que estos estudios avancen tan rápido y estas cifras puedan mejorarse, persiste la preocupación de que al realizar estos ensayos en seres humanos, se generen consecuencias no intencionadas que se transmitan a futuras generaciones.

Uno de los mayores argumentos en contra de la alteración genética es que esta termine siendo utilizada con fines estéticos y/o con propósitos de mejora de la raza humana como por ejemplo modificar un gen para aumentar el rendimiento de un atleta o incrementar la capacidad mental de un bebé. Esto representaría un problema para la sociedad en si puesto que ciertos individuos o poblaciones, los cuales tengan acceso a esta tecnología, podrían llegar a tener ventajas sobre otros. Asimismo, teniendo en cuenta este último punto, podríamos decir que esta ciencia significaría una amenaza para nuestra condición humana si es que se utiliza con estos fines pues podríamos usar esta herramienta para crear al hombre perfecto. Por condición humana nos referimos al conjunto de experiencias que nos hacen ser humanos y de “vivir vidas humanas” (Cabrera).

Cuando llegue el momento de implementar este método, se debe de tener en cuenta que no solo incluye la parte de curar enfermedades, sino que también puede abrirle las puertas a cambios como color de pelo, ojos, piel, conductas, etc. En este caso el feto sería sujeto de todas las transformaciones que sus padres quieran hacerle sin que este tenga la opción de decidir.

Beneficio

Desarrollar este tipo de tecnología e implementarla en algún futuro ciertamente proporcionaría múltiples beneficios para el ser humano. Según un reporte realizado por las academias nacionales de ciencias y medicina (NAS y NAM respectivamente), al modificar embriones humanos, se podría llegar a generar cambios permanentes y a su vez hereditarios. Este es un punto importante puesto que algunos desórdenes recesivos como lo es la enfermedad de Huntingtons y de Tay Sachs, podrían llegar a eliminarse (Twist bioscience, 2017).

También existe la posibilidad de curar la ceguera inyectando el CRISPR-CAS9 en las células somáticas del ojo, prevenir enfermedades como el alzheimer, curar la fibrosis quística (también hereditaria) o protegernos de algunas infecciones (Regalado, 2015). Según el especialista David Sinclair de Harvard, utilizar esta tecnología permitiría a muchos padres tener hijos más sanos en caso de que exista alguna condición médica hereditaria en la familia (Regalado, 2015).

Por otro lado, si nos enfocamos en el ámbito económico, es lógico asumir que si la edición de genoma llega a implementarse en un futuro, esta tendrá un costo, el cual probablemente sea elevado. Aún así, si tenemos en cuenta los altos costos que puede llegar a demandar una enfermedad como las mencionadas, tal vez este precio resulte razonable.

Contraste del Costo-Beneficio